viernes, 2 de septiembre de 2011

PROFECÍA AUTOCUMPLIDA




 El Lenguaje es poderoso... nos relacionamos, interactuamos y en definitiva; nos comunicamos. Utilizamos continuamente palabras para describir cosas, para transmitir pensamientos, sentimientos, actos, vivencias...y esas palabras no suelen ser nunca casuales. Podemos decirle a un amigo que nos sentimos terriblemente mal por haber suspendido un examen o podemos decirle simplemente que no ha ido como esperábamos pero que confiamos en que la próxima vez salga mejor..así, de esta manera vamos poniendo en nuestras explicaciones, la INTERPRETACIÓN propia de cómo vivimos cada situación, cada sensación, cada experiencia..de una manera única y personal. Esta comunicación ¿que papel tiene cuando se trata de interactuar con uno mismo? Sencillamente será la respuesta que demos hacia el exterior. Por lo tanto si nos empeñamos en pensar que nadie nos querrá porque no valemos lo suficiente para que nadie nos quiera, actuaremos como tal, haciendo que aquello que tanto evitamos, acabe sucediendo.



 A menudo, escuchando a la gente me pregunto porqué hacen todo lo contrario a lo que realmente desean. Existe un sabotaje oculto hacia uno mismo que desvía toda atención a canalizar lo que uno anhela de verdad. Lo que está claro es que no solo somos nuestro peor juez sino que la manera en la que nos juzgamos se traduce en nuestros actos, nuestras conductas y al final aquello que tanto tememos, lo atraemos y hacemos que suceda.

 Detengámonos a reflexionar de qué manera pensamos, de qué manera nos comunicamos con nosotros mismos y seremos capaces de darnos cuenta de que manera estamos viviendo.

3 comentarios: