domingo, 30 de octubre de 2011

"PIENSA MAL Y ACERTARÁS"; TRASTORNO PARANOIDE DE LA PERSONALIDAD


“Mi hermana está conspirando contra mí. El otro día, estaba comiendo con ella y con sus dos hijos y aprovechó que yo estaba hablando con uno de ellos para levantarse e ir a llamar por teléfono. Se cree que soy tonto pero sé que llamó a mi otra hermana, Cristina, para criticarme. Durante la comida habíamos discutido sobre si debo o no dejar el trabajo, porque en él me están haciendo boicot para que me echen y estoy seguro, que ella se levantó expresamente para decírselo a mi otra hermana y así aliarse también con mis compañeros de trabajo. Encima es mentirosa, porque me negó que hubiera llamado a Cristina diciendo que había llamado a su marido. Me recuerda a mi ex mujer cuando no quería decirme la verdad acerca de sus citas con sus amigas…”


Carlos, está convencido de todo lo que dice. Escuchando su relato, parece que el mundo se haya puesto de acuerdo para herirle y atacar contra él. Así es su vida bajo su prisma y en ella sufre mucho porque nadie le entiende, básicamente porque tampoco confía en nadie con quien pueda compartir sus sospechas. Ese alguien  no es de fiar debido a que pueda utilizar la información que él le proporcione maliciosamente y en su contra.

El trastorno paranoide de la personalidad se caracteriza principalmente por la tendencia a interpretar las intenciones de otra persona como maliciosas. Hay desconfianza y sospecha en diferentes contextos y se hace patente desde el inicio de la edad adulta.
Como criterios diagnósticos han de existir cuatro (o más) de los siguientes puntos;

  • Sospecha, sin base justificada de que los demás se van a provechar de ellos, les van a hacer daño o les van a engañar.
  • Preocupación y duda exacerbada acerca de la lealtad des sus amigos y compañeros.
  • Reticencia a confiar en los otros debido al miedo de  que éstos puedan utilizar la información proporcionada en su contra
  • Ante comentarios o acciones benignas hay una interpretación denigrante o amenazadora vislumbrando significados ocultos.
  • Albergan rencores durante mucho tiempo
  • Perciben ataques inexistentes hacia su carácter o reputación, reaccionando con ira y enojo y dispuestos a contraatacar.
  • Sospechas repetidas e injustificadas acerca de que su pareja le es infiel.

Sus dificultades para mantener vínculos hacen de ellos, personas con aparente frialdad emocional, con comentarios sarcásticos. También tienen un elevado grado de control hacia los otros y suelen desarrollar estereotipos negativos de los grupos de población distintos al suyo. Las personas con este trastorno, ante situaciones de estrés pueden sufrir episodios psicóticos breves. Este trastorno también puede constituir  un antecedente premórbido de la esquizofrenia o de trastornos delirantes. Por otro lado, se suelen dar simultáneamente otros trastornos de personalidad como el  esquizotípico, el esquizoide, el narcisista, el de evitación y el límite.

En cuanto a las teorías sobre este trastorno no se encuentra consenso ante su etiopatogenia. En primer lugar, las teorías desde el modelo organicista no plantean la posibilidad de factores genéticos y defienden los factores de aprendizaje.  En segundo lugar y desde los modelos psicoanalíticos, el paranoide es una persona con un miedo extremo que le hace sentirse muy agresivo  debido a que no estableció una relación de confianza con sus progenitores y la solución para ello sería la reclusión afectiva construyéndose un refugio narcisista. Finalmente y desde un modelo cognitivo se plantea  que este trastorno esta basado en observaciones. O sea; desde una hipervigilancia excesiva, hasta problemas de percepción con distorsiones cognitivas, lo cual y como consecuencia; provoca  un incorrecto procesamiento de los estímulos. También se ha estudiado la posibilidad de que sea una defensa frente a la disonancia cognitiva. (no pueden por ejemplo integrar el “yo soy bueno” con el “la vida no me va bien”)

En cuanto al tratamiento, cabe decir que muy raramente el afectado busca ayuda espontáneamente a pesar de las recomendaciones de amigos y familiares. Cuando al fin, el paciente llega a consulta es recomendable combinar terapia psicofarmacológica con psicoterapia.

Bibliografía:

Trastorno delirante y estados paranoides. E. Horta, de Manual de psicopatología clínica (2000) comp. A. Jarne., A. Talarn. Fundació Vidal i Barraquer, edit; Paidós.

2 comentarios:

  1. Pero muchas veces la intuición tiene razón y cuando algo en tu interior te dice que ésta ha de prevalecer a la razón es donde se crea el conflicto interior, las dudas y la inseguridad. Creo que todo el mundo padecemos de este trastorno... dudo pues dónde está la línea que separa la normalidad de lo patológico... pero esto irá sin duda en aumento con el paso de los años. Estamos rodeados de mucha gente, que más allá de tener la picaresca del Lazarillo de Tormes actúa sin escrúpulos y gusta de crear el mal a su alrededor simplemente porque ellos lo están; las envidias y la baja autoestima ayudan a crear mal ambiente y eso muchas veces es la realidad... que se confunde con el trastorno.
    P.Andova.

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    1. La diferenciq entre la normalidad y lo patológico es que esto último te impide llevar una vida normal con trabajo, amigos, pareja, etc. si todo falla en tu vida por las dudas que tienes hacia los demás y eres incapaz de levantar cabeza durante años....amigo mío, tienes un trastorno.

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