lunes, 31 de octubre de 2011

TRASTORNO DEL VÍNCULO

 Este post  está dedicado a Raquel, una fiel lectora, que no hace mucho me sugirió este tema realmente interesante. Espero que aporte valor informativo para todos e igualmente sea de vuestro interés.



Tal y como cité en una reciente entrada (véase el poder del apego) el apego es un poderoso vínculo que formamos inicialmente con nuestra madre (en su defecto; cuidadora) y que será determinante para nuestras posteriores relaciones afectivas. Es el lazo afectivo más potente que siente el ser humano para con sus semejantes buscando el placer en sus interacciones y seguridad en momentos de ansiedad. Dicho esto y con el tema que ahora  nos ocupa  nos preguntamos; ¿Qué sucede entonces cuando este vínculo está roto o mal establecido? ¿De qué manera afectará esto al niño y al adolescente?


En primer lugar, el DSM-IV en su clasificación diagnóstica, define el Trastorno reactivo de vinculación en la infancia, como las relaciones sociales alteradas, iniciándose antes de los cinco años y puestas de manifiesto  por dos subtipos. El tipo inhibido y el tipo desinhibido.  El primero de ellos, el inhibido, hace referencia a la incapacidad persistente para iniciar la mayor parte de las interacciones sociales o responder a ellas de un modo apropiado al nivel del desarrollo, manifestada por respuestas excesivamente inhibidas, hipervigilantes o sumamente ambivalentes y contradictorias. Mientras que el tipo desinhibido se corresponde con vínculos difusos manifestados por una sociabilidad indiscriminada y con acusada incapacidad para manifestar vínculos selectivos apropiados. A esto hay que añadir que el tipo de crianza descrito a continuación será la responsable de dicho comportamiento alterado.

  1. Desestimación permanente de las necesidades emocionales básicas del niño relacionadas con el bienestar, la estimulación y el afecto.
  2. Desestimación persistente de las necesidades físicas básicas del niño.
  3. Cambios repetidos de cuidadores primarios, lo que impide la formación de vínculos estables.
Como vemos, esta definición queda algo vaga y poco profundizada, por lo que otros estudios han puesto hincapié en desarrollar modelos más precisos para el trastorno del vínculo y sus posteriores consecuencias. De todas maneras, cabe decir que éste sigue siendo un tema en desarrollo, el cual y  hasta la fecha ha dado lugar a  diferentes interpretaciones.

Antes de hablar de estos modelos  repasemos  los tipos de apego establecidos en la infancia según Ainsworth 1969. Estos son; el seguro, el ansioso-evitante y el ambivalente a lo que Main y Cols (1988) añadieron un cuarto tipo llamado desorganizado. Cada uno de estos tipos de apego dará lugar a diferentes tipos de conducta y según este último autor cuando el vínculo se ve afectado por negligencias y abusos por parte de los padres, separaciones, pérdidas u otras cuestiones, se darán una serie de síntomas psicológicos importantes en el niño. Éstos serán;

  • Presentación de conductas impredecibles
  • Conductas de intimidación o ser víctimas de ellas
  • Conductas agresivas hacia otros niños
  • Baja tolerancia a la frustración
  • Dificultad en la resolución de problemas
  • Miedos excesivos, ansiedad y/o síntomas depresivos
  • Pobre contacto ocular
  • Problemas con la alimentación.
  • Dificultades de regulación de las emociones
  • Dificultades para establecer vínculos de confianza
  • En ocasiones pueden existir síntomas disociativos.

Por otra parte Zeanah y cols (1993)  en otros estudios, situaron  los  síntomas en función del vínculo establecido. De esta manera proponen;

  • El Trastornos del vínculo no establecido; aquí aparecen los problemas emocionales y/o conductuales antes de que el niño haya establecido el vínculo. Se sitúan entonces; problemas de abuso, drogadicción o alcoholismo por parte de los padres. También se da en madres con trastorno mental.
  • El Trastorno por vinculación indiscriminada; aquí se enmarcan los casos donde han existido largas separaciones de la figura de apego y donde el niño no ha podido establecer el vínculo. Como ejemplo; continuos cambios de casas de acogida.
  • Trastornos por vinculación inhibida; donde no ha existido la oportunidad de una disponibilidad parental, las figuras de apego han sido impredecibles o poco estables. Un ejemplo de ello serían las hospitalizaciones prolongadas.
  • Trastornos por vinculación agresiva; donde la relación vincular transmite rabia y frustración. Consecuentemente el niño desarrollará estos mismos sentimientos convirtiendo su conducta en agresiva hacia las figuras de apego y otras.
  • Ansiedad por separación; dentro de esta clasificación y desde un punto de vista psicoanalítico pueden darse las siguientes situaciones;

a)      El niño es fuente de seguridad para la figura de apego por lo que se da una inversión de roles. Aparece en padres con trastornos mentales graves como por ejemplo; psicosis.
b)      El niño desarrolla ansiedad porque tiene miedo a que le suceda algo a la figura de apego en su ausencia Suele presentarse en hijos con figuras de apego depresivas.
c)      El niño teme por su propia seguridad cuando no está con la figura de apego.
d)     La figura de apego teme por la seguridad del niño. Se suele dar por experiencias traumáticas en las figuras de apego y también en familias muy desconfiadas y rígidas.

Finalmente y desde la visión de varios autores se han encontrado también diferentes  anomalías en el niño-adolescente como resultado de  vinculaciones de apego alteradas por lo que se han asociado con  síntomas depresivos ( Kenny y Cols, 1998) consumo de drogas (Mc Gee, 2000)  y problemas escolares (Wichstrom, 1998) entre otras.

 Cabe decir que las patologías están relacionadas  en mayor medida, con los tipos de apego inseguro, ambivalente y desorganizado. De esta manera el apego inseguro esta relacionado con los trastornos de conducta desafiante, otros trastornos de conducta y el trastorno reactivo de vinculación (Crowell, 2003) mientras que el ambivalente se relaciona con conductas suicidas (Adam, 1995) y trastornos alimentarios (Ward, 2000). El apego desorganizado también se relaciona con problemas de conducta y produce  serios problemas. Éstos anticipan formas de psicopatología a partir del periodo preescolar y pueden llevar a diferentes problemáticas en la adultez.

Bibliografía

El vínculo y Psicopatología en la infancia. Diaz Atienza J y Blanquéz Rodrigues, MP. Unidad de Salud mental de Almería. Revista de Psiquiatria y Psicología del niño y del adolescente (2004), 4 (1)

Desorganización de las Estrategias de apego en la infancia y la niñez. K. Lyons-Ruth., K.Hennighausen. Harvard Medical Scohool E.U, (2005)

6 comentarios:

  1. Núria, como siempre, consigues que un tema complejo sea sencillo de entender a grandes rasgos y mostrando diferentes enfoques.
    Para mi, por mi trabajo, me parece fundamental entender las relaciones que se establecen entre los distintos miembros de una familia, y como éstas repercuten en cada uno de ellos. Esto me permite no caer en las típicas "recetas tipo SuperNany", comprender al niño y sus circunstancias como un todo, y buscar en caso necesario apoyos complementarios a mi trabajo.
    Muchas gracias por tu trabajo, y en especial este artículo por la dedicatoria. Con artículos así, imposible no ser fiel al blog.
    Un saludo

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  2. Cuando niña me diagnosticaron "mitomania" y "cleptomania",era niña no sabia mucho sobre mi.Ahora que soy adulta y pude "controlarme" (lo pongo en comillas porque fue dificil) pude estudiarme un poco,comprender mi forma de ser y aunque me duela recordar ciertos recuerdos de la niñes y llegue a esta conclusion; yo tuve el transtorno desinhibido,golpeadora,payasa,pero no decia lo que pensaba,mentirosa,ladrona,maltratadora de animales,amigos,compañeros,de muchas formas,recordar para mi fue muy dificil porque por alguna razon me costaba ver los recuerdos,no por pena sino porque no estaban "ahí" tuve que meditar mucho,pararme mucho,controlarme,muchas veces no funciono,pero muchas veces sí.y asi tengo 27 años puedo decir que lo que mas me duele no es la violacion de niña que tenia por un X persona,eso ya lo superé.Lo que mas me duele es que no pude ser "normal" jugaba y todo pero de niña siempre lloraba,me hubiera gustado conocer a alguien que me ayudara "antes",pero bueno paso el tiempo y me ayude solita,gracias al arte,la lectura,la musica y sobretodo yo misma que me di animos siempre,autoindulgente y claro mi madre que aunque era cascarrabias igual me lleno de amor.

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  3. GRACIAS POR LA AYUDA, UN ARTÍCULO MUY INTERESANTE

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  4. Excelente artículo, desconozco mucho sobre esta patología, de hecho hasta el día de hoy lo vine a ver pero me interesó muchísimo. Sobretodo me gustaría saber qué consecuencias tiene cuando ya se es adulto, espero poder encontrar eso, puesto a que necesito saber algunas cosas y aclarar situaciones.

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  5. Excelente artículo, yo realmente desconocía sobre esta patología, hasta el día de hoy me doy cuenta de su existencia. Me gustaría saber más sobre cómo afecta ya siendo un adulto este trastorno cómo es que afecta, esto me ayudaría a esclarecer muchas cosas. Gracias por compartir estos conocimientos que nutren y que nos ayudan a desconocer menos el mundo.

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    1. Gracis Eunice! Celebro que sea de tu interés. Un abrazo!

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