lunes, 21 de noviembre de 2011

EL DOLOR; EVALUACIÓN PSICOLÓGICA


El dolor es un tema muy complejo. Lo sentimos en nuestro cuerpo y en nuestra mente de maneras muy diversas. Mientras unos relatan no poder soportar cierto dolor determinado y lo asocian a la angustia y a la desesperación, otros lo soportan mejor (no por ello implica que sufran menos). Partiendo de la base de que se vive como algo puramente subjetivo y por lo cual no admite comparaciones (difíciles de evaluar) vamos a ver qué es el dolor, cómo se evalúa psicológicamente y qué conductas produce.


El dolor es definido según la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP, 1979) como “una experiencia sensorial y emocional desagradable, asociada a una lesión hística presente o potencial o descrito en términos de la misma” En esta definición y tal y como destaca Penzo  ( 1989) dicho término se define como una “experiencia”, por lo tanto es psicológica, “sensorial y emocional”, lo cual también indica que tiene componentes afectivos, subjetivos,  motivacionales, cognitivos y sociales (Donker, 1991).

Cabe decir, que desde principios de la medicina científica, el dolor por no ser susceptible de observación y cuantificación, quedó en un segundo plano (Valdés, 2000) pero psicólogos como Wilbert Fordyce y Richard Sternbach, fueron los primeros en dar importancia a la evaluación y tratamiento del dolor psicológico, tras participar en la primera clínica que fundó John Bonica (1996)  y la cual integraba aspectos médicos y psicológicos (Barber, 2000). Las contribuciones de estos autores, todavía hoy siguen siendo influyentes en las dimensiones actuales del dolor psicológico.

Elaborar un catálogo de todos los males que existen es prácticamente imposible pero todo y siendo conscientes de ello y citando a Penzo (1989) “cualquiera que sea el ámbito en el que se estudie, el dolor no se muestra jamás como algo unitario y homogéneo” y de ahí su complejidad. En el tema que ahora nos ocupa, vamos a centrarnos en la evaluación psicológica del dolor, así como  en sus conductas.

Según postula Vallejo, 1983, la evaluación del dolor no termina con la recogida de datos, sino que tendrá una evaluación continuada. En esta evaluación se tiene como objetivo  obtener información acerca de tres dimensiones; sensorial-discriminativa, motivacional-afectiva y cognitivo- evaluativa. Esta evaluación ha de realizarse desde un punto de vista psicofisiológico y será necesario tanto delimitar la intensidad, frecuencia, duración y localización del dolor, como los aspectos directamente implicados (comportamiento del paciente y conductas de dolor entre otras)

Conductas del dolor

“Las conductas del dolor” son el conjunto de comportamientos que muestra un paciente ante la presencia del mismo. A grandes rasgos y siguiendo la clasificación de  Fordyce (1976) tenemos;

  • Comportamientos no verbales como suspiros, gritos y gemidos, así como la adopción de posturas compensatorias
  • Comunicación verbal. Esto es; descripción de síntomas, intensidad y localización
  • Petición de ayuda; buscar fármacos, atención médica o recursos de alivio
  • Limitación funcional; reposo e interrupción de actividad

En cuanto a las reacciones cognitivas, sufrimos los síntomas en función del contexto personal y social en que se produce. Craig, 1986, afirma que las personas interpretamos el dolor de acuerdo con nuestras experiencia previas o  con las expectativas de personas próximas a nosotros. Es frecuente, encontrar pensamientos irracionales o explicación al propio dolor con pensamientos tales como “no podré soportarlo… o esto esta empeorando”  Esto puede aumentar o disminuir el grado de dolor. La percepción del control que se tiene sobre el dolor o las estrategias de afrontamiento, también serán variables relevantes.

El estado emocional por otra parte, tiene un papel fundamental junto con la intensidad del dolor. A éste suele asociarse trastornos de ansiedad y depresión. En dolores crónicos puede aparecer la indefensión o el no control, lo que lleva a estados depresivos en algunos casos. El manejo de habilidades sociales en cuanto que al principio se tiene mucho apoyo del entorno y luego disminuye serán también uno de los aspectos a tener en cuenta para el estado anímico del paciente.

Como vemos, el proceso en el que cursa el dolor, así como todos los factores implicados, son de difícil definición. La complejidad del tema radica en la cantidad de estímulos que percibe el paciente tanto a nivel físico, como a nivel psicológico. El tratamiento del dolor, debe abordar-se desde una perspectiva bio-psico-social ya que no se puede abordar de manera aislada. Por último decir; que el foco de atención ( si nos centramos únicamente en lo que duele) hace que el dolor aumente. En casos de dolor gave y continuado, sobretodo en algunas enfermedades, es necesaria la intervención psicológica de un profesional.

Bibliografía  

El psicólogo en el ámbito hospitalario. E. Remor., P.Arranz., S.Ulla (eds) 2003, Desclée de Brouwer, Bilbao

El dolor crónico. Aspectos psicológicos. W. Penzo (1989) M. Roca, Barcelona.

Tratamiento del dolor mediante hipnosis y sugestión. Una guía clínica, J.Barber (2000) DDB, Bilbao

7 comentarios:

  1. La verdad, magnífica entrada. ¡Súper informativa! =D

    Al dolor físico no lo abordo, pero, al dolor psicológico, sí.

    Si a una persona le interesase abordar su dolor psicológico, ¿por dónde empezaría? Yo supongo que si es sensata y medianamente seria, que ella empezaría por las herramientas que tuviera para afrontar ese abordaje.

    ¿Qué herramientas tiene una persona que desea investigar su dolor psicológico? Ella misma es un Yo, algo que tiene identidad, que se delimita. Y todo esto es porque tiene memoria. Su memoria constantemente le devuelve que ella es ella y no otra persona más, u otra cosa. Entonces, empezando, tiene a mano la herramienta de su memoria. No obstante, su memoria no le es ajena, no es independiente del dolor que tiene. Ella tiene dolor psicológico, entre otras cuestiones, por su memoria. ¿Qué hará, entonces, si la herramienta que posee ya está 'viciada' justamente por lo que desea investigar? ¿Le será útil su memoria para las iniciativas de su abordaje?

    Luego, da un segundo paso. Esta persona averigua que, además de su memoria, la otra herramienta que tiene para abordar su dolor psicológico es el pensamiento, por lo que se pregunta qué es. Descubre que, en sus instancias más íntimamente constitutivas, el pensamiento es el lenguaje, la palabra, la oralidad mental, el diálogo interno, etc. Ella es justamente lo que piensa, sea lo que fuere el contenido de ese pensar. Ella se da cuenta que su identidad, su Yo, se compone de todo el movimiento del pensar, y, además, se da cuenta que su dolor psicológico, al igual que con su memoria, también es sostenido por lo que ella piensa, que es soportado por su pensamiento. Por lo tanto, en el inicio de su investigación obtiene que tanto su memoria como su pensamiento dan continuidad a su dolor psicológico. Así que ahora tiene que su pensamiento, la otra herramienta que tiene a mano para investigar el dolor psicológico, también está 'viciado'. ¿Le será útil de ahora en más la herramienta llamada pensamiento? ¿Descartará el pensamiento y la memoria por inservibles?

    ¿Qué hará si lo ve claramente, esto es, que memoria y pensamiento tiene gran cooperación en su dolor psicológico? ¿Seguirá pensando, recordando y todo la amplia y variada gama de derivados?

    ¿Qué piensas, Núria?

    ¡Un saludo! =)

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  2. Hola Addax!

    En primer lugar muchas gracias por comentar. Me alegro que haya servido a nivel informativo. En cuanto a lo que planteas vamos por partes.

    Primeramente y en referencia a la primera pregunta, sí que es cierto que las estrategias de afrontamiento de cada uno, son muy importantes pero no por una cuestión de sensatez o seriedad sino es mucho más complejo. Así una persona puede ser muy seria y sensata y no disponer de estrategias para afrontar ciertas situaciones.Ya es bueno por eso querer abordarlas :-).
    En segundo lugar preguntas;"¿Qué herramientas tiene una persona que desea investigar su dolor psicológico?" a lo que yo te respondo; ¿ A que nivel? Hablas de memoria y dces que la persona tiene dolor psicológico porque tiene momoria. Esto estaría relacionado con la experiencia y el
    aprendizaje. De alguna manera existe una asociación entre un hecho vivido y uno nuevo que vendrá y que se parecerá. Esto es; experiencia. He aprendido que "eso" no me hizo sentir bien, por lo tanto esto que se avecina y es similar tampoco me hará sentir bien" Evidaentemente que interviene la memoria pero es una cuestión de aprendizaje, simple asociación. A la vez es una arma de doble filo. Entonces probalmente la memoria de la que hablas, sea positiva y negativa a la vez. Positiva para alertarnos o avisarnos en algunos casos, negativa para asociar que se sucederá lo mismo con lo que vivimos en ese momento y si han sido estímulos aversivos pues imaginate!y no, no puede descartarse el pensamiento así sin más por lo tanto y tal y como comentas al final sí memoria (yo diría aprendizaje)y pensamiento contribuyen a la evaluación subjetiva del dolor, porsupuesto.
    No sé si he logrado contestarte, espero que sí, en cualquier caso bienvenido otro comentario si te quedan dudas.
    Saludos! y muchas gracias!!
    Núria

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  3. ¡Un placer, Núria (muy lindo nombre también, por cierto :D)!

    ¿Utilizas la palabra 'estrategia' como sinónimo de método, modo o camino mediante los cuales una persona logrará tal o cual cuestión?

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  4. una especie de recurso que surge como defensa ante una ante un conflicto.

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  5. Ok. Este punto de vista dice que una persona con dolor psicológico vive ese dolor porque con su memoria lo 'recuerda', es decir, a través de esa memoria ella mantiene activo ese dolor. Si esta persona se olvidase, de alguna manera, de un día para otro, de ese dolor, ya no lo llevaría consigo, ¿lo ves?

    Esta persona se levanta todos los días, y sea lo que fuere que ella haga en esos días, es indudable que apunta y mantiene ese dolor con su memoria. Mientras tenga este dolor psicológico, la actividad que en ella opere da continuidad a ese dolor. Quizás, esta persona, diga que cuando tiene dolor psicológico no está haciendo uso de su memoria, sino afirme que su dolor es algo que nace y vive de sí mismo en una actualidad, en un presente. Pero, no es así. Esta persona, gracias a su memoria, pone en su presente todo el trasfondo que la lleva a su dolor. Así, la memoria que en ella opera es de gran importancia para la 'manutención' de ese dolor psicológico. El contenido de su memoria es la 'vía' necesaria a ese dolor.

    Veo lo mismo que dices: "(...) una persona puede ser muy seria y sensata y no disponer de estrategias para afrontar ciertas situaciones". Veo lo mismo pero no lo concibo así.

    Si una persona ha tenido los recursos para que un dolor psicológico se constituya en ella, posee también los mismos recursos para su desconstitución (ufff, qué palabrita! :P). No es requerido más conocimiento, ningún enfoque, ningún método, ninguna estrategia. Esta persona construyó una pared. Luego, descubre que ella fue un actor importantísimo en esa construcción. Ahora, desarma la pared con la misma fuerza que empleó en construirla. ¡Y todo sin recurrir a Freud o a Fritz Perls! Ella pintó la pared y con lo mismo que pintó la pared puede despintarla, ¿verdad? No se requiere de agregar ningún elemento más.

    Desde esta perspectiva, memoria y experiencia son lo mismo, no así el aprendizaje. El verdadero aprendizaje no es la repetición motora de unos comportamientos. Cuando esta persona ha conectado estímulos internos y externos de tal forma de generarse un dolor, este comportamiento no es aprendizaje sino repetición. Entiendo la expresión "uno aprende a sentir dolor", no sé si te suena familiar una frase así, a mí sí. Yo ahora doy otro significado a la palabra 'aprender'. Yo aprendo cuando me doy cuenta que algo es posible. Si algo ya está siendo posible, no hay aprendizaje, hay continuación.

    ¿El dolor psicológico está adentro de la persona que así lo percibe o se encuentra afuera de ella? ¿Es una experiencia que pasa y transita por esta persona o el dolor psicológico es ella misma, sin ninguna distinción ni tránsito? ¿El dolor psicológico es provocado por un individuo o un objeto que agrede a esta persona? Si fuera así, este dolor, en sus posibles causas, ¿estaría en el exterior y no en esta persona?

    Si yo digo, "X no me hace sentir bien", ¿quién tiene la responsabilidad de ese sentir, X o yo? ¿Comprendes la pregunta? Si X es causante de esta incomodidad, deberé tratar a X y ahorrarme yo algún abordaje.

    Bueno, se me hace largo el comentario. Una pregunta última: ¿Qué te hace decir que el pensamiento no puede descartarse sin más?

    Te mando un saludo cordial, tienes un hermoso blog. =)

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  6. La responsabilidad de sentir es tuya aunque sea provocado por otro. Un hecho es el mismo para todos, lo que cambia es la percepción del mismo y la manera de vivirlo. A ti, algo o alguien, un estímulo "cualquiera" puede hacerte pensar y sentir cosas que a otro no y el hecho es el mismo, lo q cambia es el cómo lo vivimos en particular.
    En cuanto a "aprender a sentir dolor" es una frase también distinta para el resto. Puedes acostumbrarte a él y tener estrategias para enfrentarlo o no, pero igualmente no serán iguales para todo el mundo. Por lo que respecta a tu frase de "Yo ahora doy otro significado a la palabra 'aprender'. Yo aprendo cuando me doy cuenta que algo es posible. Si algo ya está siendo posible, no hay aprendizaje, hay continuación" no la comparto. Muchas veces se aprende de maneras inconscientes sin que te des cuenta y creo que no tiene que ver con ser o no posible, (si quieres mira el post titulado "maneras inconscientes de aprender") y por último en cuanto aprender-desaprender, sí, ojála desaprendieramos muchas cosas. A veces hace falta para cambiar hábitos pero aquí el tema ya se nos escapa un poco. No sé si he logrado responderte. Mil gracias de verdad.
    Saludos!!!
    Núria

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  7. ¡Hola, Núria, gracias por tus intervenciones!
    Bueno, como siempre, esto que digo es desde un punto de vista.

    Esta manera de ver las cosas comenta que aprendizaje es "tomar el dato y llevarlo a la acción". Sé para qué sirve este paño y ahora lo utilizaré para limpiar el vidrio de la ventana. Puedo ingresar en lo específico y decir que aprender es, además, algo voluntario y que por lo tanto no es algo inconsciente. Pero, no le he investigado todavía. Aún así, considero que todas las impresiones del inconsciente no son aprendizajes inconscientes, sino, influencia, cuando intervienen forjando un comportamiento. No se puede aprender a manejar un automóvil inconscientemente; el inconsciente puede actuar en ese aprendizaje pero no está claro que sea un recipiente o influencia contundentes del aprendizaje mismo.

    Tengo una mancha en mi camisa blanca y la venía lavando con un jabón común, por lo que esa mancha no se salía. Hasta que viene un amigo y me dice "utilizá tal producto" o "hacé tal cosa" en relación a quitarle esa mancha a la ropa. Entonces, hago eso que él me dice y la camisa blanca deja de tener esa mancha. He aprendido. Conscientemente, he tenido que llevar a cabo unas tareas.

    Pero, igualmente, tengo advertido que puede ser al final un asunto de terminologías: lo que vos llamás 'aprendizaje inconsciente' para mí es simplemente influencia. Puedo tomar el dato inconscientemente y con él hacer algo sin saberlo. Eso no es aprendizaje para mí. Es otra cosa que ahora llamo influencia. El aprendizaje debe ser consciente si es real.

    El asunto clave para mí es: si una persona cualquiera requiere de erudición para investigar (dar tratamiento, abordar, comprender, etc.) su dolor psicológico, o no lo requiere. Te dejo un saludo.

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