martes, 8 de noviembre de 2011

EL "POR QUÉ" DE LAS ACCIONES DE LOS DEMÁS; PSICOLOGÍA INGENUA DE LA ACCIÓN

 


En nuestro día a día  suelen pasar cosas que a veces escapan a nuestra justificación. Nos preguntamos “¿Por qué?” cuando por ejemplo; un vecino nuestro pasa por al lado sin saludarnos o nuestro jefe critica algo de lo que estamos realmente satisfechos. Buscamos respuestas cuando nuestro mejor amigo de repente esta serio y no nos habla o simplemente cuando no entendemos las acciones que realizan los demás.


El proceso que elaboramos las personas, para explicar las causas que suceden a nuestro alrededor, concretamente las que no entendemos, se denomina “proceso de atribución causal o proceso atributivo”. Según Heider; (1958) las personas tienden a creer que un suceso queda explicado satisfactoriamente cuando descubren por que ha ocurrido. El autor, bajo el nombre de “psicología ingenua de la acción”,  explica que los individuos recuren a normas de inferencia para encontrar respuestas a conductas no entendidas. Expliquemos con más detalle;

*Para poder entender bien el proceso llamaremos actor al sujeto observado (por ejemplo al "vecino”, citado en el caso anterior) y observador al que realiza la atribución.

Heider postula que el proceso atributivo empieza con la evaluación de dos elementos clave. Por una parte y en primer lugar  la “capacidad del actor” (“vecino” que no saluda por ejemplo) donde la persona analizará las causas de este hecho y en segundo lugar la “dificultad de la tarea” (por ejemplo; hay una aglomeración de gente que impide la visibilidad del saludo). Ahora bien, a pesar de sopesar estos dos aspectos esto no resulta suficiente para terminar el proceso atributivo ya que ni la capacidad de la tarea ni su dificultad  por sí solas, nos explican el por qué se ha realizado tal acción. Es más; sabemos que a menudo una persona no realiza una conducta a pesar de que ésta sea sencilla o  de que la persona  tenga capacidad para ello.

Siguiendo con su teoría y después de haber sopesado dichos elementos, en este proceso entran en juego dos causas importantes que acaban de dar forma al conjunto;

a)      Causas internas o personales que recaen en la persona observada (en este ejemplo, el vecino que no saluda) Aquí entrarían las características propias de esa persona como los rasgos de personalidad o la inclinación que tiene hacia ciertas actitudes (si es importante para él saludar o no). En este sentido tenemos que;  si la persona que hace la atribución (el observador) ve claramente que la conducta en cuestión era posible para el actor (el vecino en este caso) o sea; tenía la capacidad para hacerlo  y además quería llevarla a cabo (motivación) diremos que la atribución se debe a causas internas.

b)     Causas externas o ambientales que pertenecen a algo propio del contexto como las características de la situación o de la cultura. Si observamos que la conducta supera la capacidad del actor (vecino en este caso) o éste no pretendía realizarla hablaremos entonces de atribución externa.

En su teoría, Heider fue todavía más allá; basándose en el análisis atributivo que hacen las personas, quería determinar el grado en que un actor (en este caso vecino) es personalmente responsable de la ocurrencia del suceso, por lo que definió los siguientes modelos de responsabilidad;

  • Asociación; no hay ni capacidad ni motivación.
  • Causalidad simple; existe capacidad pero no intención.
  • Previsión; existe capacidad y no intención pero debe haber previsión.
  • Intencionalidad; hay capacidad y motivación.
  • Justificabilidad; hay capacidad y motivación y además un motivo justificado.

En resumen; la manera que tenemos de responder al por qué de una conducta que no entendemos y siguiendo la teoría ingenua de la acción se da  por; la capacidad del actor y la dificultad de la tarea por una parte. En segundo lugar; por la motivación en realizarla y finalmente por la  responsabilidad que adquiere el actor en ejecutarla y que según Heider;"cuanto mayor sea la fuerza del elemento ambiental, menor será la responsabilidad de la persona por la acción".

Cabe decir que hay otras teorías igualmente relevantes para explicar el por qué de las conductas de los demás. La de Heider me ha parecido apropiada tanto porque fue el primer autor que abordó su estudio como por que abarca elementos tales como las causas internas, las externas (el ambiente) y el grado de implicación (que él llama “responsabilidad”) de un sujeto. Aunque solo sea una teoría y reitero; existen otras, nos da importantes pistas sobre cómo las personas intentamos comprender a los demás. Vivimos en sociedad y como tal necesitamos entender qué y cómo sucede lo que hay en nuestro alrededor.

Bibliografía

Psicologia Social (1999) J.F Morales., C.Huici., M.Moya., E.Gaviria., M.L Sáez y E. Nouvalis. MC GRAW HILL

2 comentarios:

  1. Otro tema muy interesante (últimamente aciertas con mis gustos). Entender el comportamiento los demás es algo que debió ser muy importante para la supervivencia de los seres humanos y quizás no ha perdido esa trascendencia.
    Cabe destacarse como la falta de coherencia en el comportamiento esperado de los demás hace las veces de señal de alarma para hacernos buscar posibles justificaciones.

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  2. Interesante artículo que, por su temático respecto a las dificultades a la hora de entender comportamientos triviales de quienes nos rodean, me ha recordado a un ensayo en forma de relato que escribí ya hace algún tiempo. El relato en cuestión se llama "El anciano en el autobús: un relato sobre la complejidad de la comprensión social". Te enlazo el link por si es de un interés.
    Un saludo, Ignasi.
    http://ignasimeda.blogspot.com/2010/07/el-anciano-en-el-autobus-un-relato.html

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