viernes, 4 de noviembre de 2011

PARAFILIAS; PERVERSIONES SEXUALES.



Parafilias; antiguamente llamadas perversiones o desviaciones sexuales, (del griego; “al margen del amor”) Se define como un patrón de comportamiento en el que hay la necesidad sexual y fantasía excitante que incluye;


a)      Objetos o sujetos no humanos.
b)      Sufrimiento y/o humillación propia o del compañero (consentida o no).
c)      Niños o personas que no participan voluntariamente.

Sin cualquiera de estas características, los parafílicos no consiguen la excitación ni el orgasmo, aunque pueden encontrarse casos en que esto se simule bajo una vida aparentemente normal. De hecho y según los estudios, el 50% de estas personas están casadas y esconden esta condición que las caracteriza. Es difícil que acudan a consulta y cuando lo hacen es porque su comportamiento les ha ocasionado problemas con su pareja o con la sociedad. La conciencia de enfermedad no aparece en algunos, quienes no reconocen ningún tipo de malestar, mientras que otros lo viven con culpa y vergüenza. Es común, que aparezcan alteraciones de la personalidad pudiendo llegar al trastorno de la personalidad.

Antes de proseguir, es importante citar la diferencia entre el uso de fantasías u objetos como estímulo de excitación  sexual y con un comportamiento no patológico, del comportamiento parafílico donde hay alteraciones clínicamente significativas (disfunciones sexuales, obligación a terceros en contra de su voluntad y problemas tanto a nivel social como legal). En cuanto a la epidemiología hay que decir  que este tipo de  prácticas es poco común pero muy repetitiva en quien la padece. Los varones son los que padecen más este tipo de trastornos. Cuando se da en mujeres, el sadomasoquismo es el más realizada.

Puede decirse que la parafília más frecuente es la Pedofília, pero existen otras que también mencionaremos;

Tipos;

  • Pedofília; “acudo cada día al parque de al lado de casa para ver cómo juegan las niñas. No puedo evitar excitarme si veo su ropa interior. En casa, cuando tengo relaciones con mi mujer, debo imaginarme a esas niñas, sino no consigo ni siquiera la excitación. Le juro que he intentado pensar en otra cosa, pero no puedo…” La característica principal de este trastorno es que el sujeto se siente atraído por niños. Este tipo de parafilicos puede sentirse atraídos por niños, por niñas o por ambos.Existen dos tipos de atracción; la de tipo exclusivo en la que solo se siente la atracción por ellos y la de tipo no exclusivo en que la atracción se da tanto por niños como por adultos. La gravedad también es distinta dentro de esta patología ya que están los que simplemente se excitan por la presencia de estos perpúberes y necesitan observarlos, acariciarlos o masturbarse frente a ellos mientras que los más graves efectúan la fuerza para satisfacer sus necesidades, sometiendo a los pequeños a violaciones y  felaciones, entre otras. El trastorno puede iniciarse en la adolescencia aunque puede no llegar a manifestarse hasta la edad adulta. Muchas de estas personas están casadas y simulan una aparente vida normal aunque hagan todo tipo de estrategias para estar cerca de los más pequeños. 
  • Exhibicionismo; “cuando veo a una mujer, empiezo a fantasear con ella, la sigo, hasta que al fin la sorprendo…” Este trastorno consiste en la necesidad de enseñar los genitales y ejercer la masturbación delante de la víctima. La excitación precede a la exposición pero el orgasmo se hace presente en el momento de la exhibición. Tras satisfacer esa necesidad, la persona no tiene más intenciones con la persona extraña. El deseo de asustar o la fantasía de que la persona se excitará es sufriente para llevar a estos sujetos a desarrollar esta práctica.
  • Fetichismo; “sin esto (el sujeto, hombre varón, muestra ropa interior femenina) yo no me excito…” Consiste en el uso de objetos, (fetiches) que el individuo debe acariciar, oler, observar en otro o recrease en ellos (por ejemplo vistiéndose con determinadas prendas) para lograr la excitación sexual. Dentro de este tipo de patología se halla también el Fetichista transvestista, quien necesita vestirse con ropas del otro sexo para llegar igualmente a la excitación.
  • Frotteurismo; Consiste en buscar el contacto y el roce de otro en contra de la voluntad de la víctima para conseguir la excitación. El individuo se imagina que mantiene una relación sexual con esa persona.
  • Masoquismo y Sadismo; la clasificación diagnóstica del DSM-IV las contempla separadas pero se dan a menudo juntas por lo que se convierte entonces en una parafília sadomasoquista. Consiste en asociar el dolor y la humillación con la excitación y satisfacción sexual. A menudo puede darse en una relación de consentimiento donde el trato vejatorio físico y psicológico se comparte con diferentes prácticas de humillación, agresión y dolor.
  • Voyeurismo; consiste en la excitación a través de la observación de personas, habitualmente desconocidas, mientras éstas se desnudan o están realizando una actividad sexual. El orgasmo puede venir mediante la masturbación en el momento de observar o más tarde mediante el recuerdo de lo observado.

Existen otro tipo de  parafilias que aquí no se han considerado. A groso modo me ha parecido que estas eran las más comunes. También existen  otros tipos de trastornos de la sexualidad (trastornos del deseo sexual, de la excitación sexual, orgásmicos…) a los que por su complejidad y extensión no he citado.

Bibliografía

“Trastornos de la sexualidad”. Antoni Talarn de Manual de Psicopatología Clínia (2000), A. Jarne., A., Talarn (comp.) Paidós. Barcelona

Respuesta sexual humana. W.H.Masters., V.E Johnson (1996) Buenos Aires, Intermédica.

1 comentario:

  1. Me gusta mucho este artículo! es bastante claro y sabroso de leer!

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