lunes, 19 de diciembre de 2011

¿CUÁNTO NECESITAMOS? PARTE I ; HABLÓ MASLOW



El verbo necesitar, siempre me ha llamado especialmente la atención. Según el diccionario de la Real Academia Española es definido como “tener precisión o necesidad de alguien o algo” a lo que a mi entender queda un poco vago. Yendo más allá; ¿como se define entonces “la necesidad”? Entre las definiciones más acertadas sobre el tema que nos ocupa encontramos; 1. Impulso irresistible que hace que las causas obren infaliblemente en cierto sentido., 2. Aquello a lo cual es imposible sustraerse, faltar o resistir., 3.Carencia de las cosas que son menester para la conservación de la vida., 5. Especial riesgo o peligro que se padece, y en que se necesita pronto auxilio.


¿Lo resumimos en una carencia? ¿Una falta importante de algo que nos impulsa a llegar a ello y satisfacer así ese déficit? Necesitamos comer porque nos sentimos débiles y si no lo hacemos podemos llegar a morir, necesitamos beber por el mismo motivo y necesitamos sentir el afecto de los otros para hacer vínculos y crear relaciones sociales, entre otras cosas, pero ¿cuantos campos debemos llenar los seres humanos en cuanto a necesidad se refiere?

Abraham  Maslow, en su famosa teoría psicológica;  A Theory of Human Motivation, 1943, formuló una jerarquía de necesidades humanas, en forma de pirámide  que abarcaban cinco niveles; las más básicas (fisiológicas), las que proporcionan seguridad (familia, empleo, recursos), las de afiliación (amistad, afecto, intimidad sexual), las de reconocimiento (éxito, respeto) y en último lugar las de la autorrealización personal (el punto más álgido al que se puede llegar). Esta teoría es descrita de una manera ascendente de modo que cada una de estas necesidades  solo serán satisfechas  si antes se han complacido las anteriores. Para visualizarlo con claridad, la pirámide se presenta así;




Ahora bien, aunque el ser humano necesite cubrir dichas necesidades, parece que en una sociedad en la que abundan las carencias y una cierta insatisfacción, éstas nunca sean suficientes y que la teoría de Maslow  nos quede pequeña. Por la inquietud que me produce este tema voy a dividir esta búsqueda en dos posts en los que voy a intentar explicar cuáles son las necesidades más comunes que envuelven hoy día al individuo; necesidad material (lejos del consumismo y basado más en el aspecto de una cierta insatisfacción) y necesidad emocional (donde se da la búsqueda de apagar un vacío incómodo)

NECESIDAD MATERIAL

Estamos en un momento social efímero. Lo que se nos presenta de manera material es continuamente cambiante. Puedo adquirir un  teléfono móvil de última tecnología, por poner un ejemplo, pero el mes siguiente saldrá un modelo nuevo y superior. El que tengo quedará viejo y probablemente tendré muchas opciones de obtener el nuevo de manera fácil, incluso barata. ¿Lo necesito? Seguramente no, ¿lo quiero? Tal vez. La cuestión es que nos creamos necesidades allí donde solo hay opciones. Hoy día, puedo comprar cualquier cosa a plazos, puedo cambiar lo que no me gusta en poco tiempo y de manera accesible. La sociedad nos brinda la oportunidad de necesitar aquello que no necesitamos pero que accedemos a ello, a veces a ciegas. “necesito un televisor, necesito un coche…necesito y necesito…” a lo que yo me planteo que o empleamos mal la palabra  (no es una necesidad) o realmente hemos hecho de ella la base para nuestra satisfacción vital.

Me asusta un poco responder. Hemos pasado del “quiero, quiero” al “necesito y necesito” y evidentemente esto trae consecuencias psicológicas, básicamente de tedio, aburrimiento e insatisfacción. La novedad atrae, gusta y cuando ésta es fácilmente adquirible nos lanzamos a ella como una necesidad. ¿Nos hemos vuelto caprichosos? Y ¿qué ocurre luego, con nosotros? ¿Nos sentimos bien necesitando? Estamos en un tiempo no solo vulnerable, sino fugaz. No nos detenemos, o lo hacemos poco, a pensar en nuestras necesidades como tales y los deseos los convertimos  en impulsos que debemos satisfacer con rapidez. Detrás de esto, no nos olvidemos que estamos nosotros y una búsqueda de estímulos que nos hacen sentir bien o mal. Tapamos, tapamos huecos necesitando. Necesitar, resulta un arma de doble filo. Del “quiero quiero” al… ¿Por qué lo necesito? Tal vez, las respuestas estén dentro de cada uno, en lo que se cubre, en lo que se pretende calmar. ¿Cuánto necesitamos? y una segunda pregunta, como consecuencia de la primera ¿Estamos emocionalmente satisfechos sin la necesidad…? Hablaremos de ello en la segunda parte

Bibliografía

Real Academia Española

Classics in the History of Psychology. D. Green, York University, A theory of human motivation, A. Maslow, 1943

No hay comentarios:

Publicar un comentario