miércoles, 25 de enero de 2012

¿POR QUÉ A VECES HACEMOS LO CONTRARIO A LO QUE DESEAMOS? ELECCIÓN Y RESPONSABILIDAD


Elegir, significa seleccionar y escoger y como tal implica decidir entre dos o más opciones. “Teóricamente” lo hacemos según nuestros gustos y preferencias y con un fin determinado pero me pregunto; ¿en lo que concierne a buscar nuestro propio bienestar utilizamos esta misma teoría? Me llama mucho la atención, ver como muy a menudo la gente elige hacer lo contrario a lo que desea. “quiero estar bien pero no estoy bien” “deseo casarme algún día  y tener hijos pero cuando conozco a alguien, enseguida me canso” “me encantaría ahorrar, pero soy un desastre porque gasto mucho”…
¿Qué hacemos entonces que nos dirigimos hacia el camino contrario al deseado? ¿Elegimos bien seguro? ¿Elegimos fielmente a lo que anhelamos?


No es posible dar con una sola respuesta, el ser humano entraña una complejidad que abarca multitud de factores pero hay algo común en este extraño comportamiento y esto es la RESPONSABILIDAD que tomamos ante la elección de nuestra propia vida. Es una responsabilidad que a menudo queda enmascarada. En según que situaciones nos olvidamos del   propio derecho a elegir y nos resulta más cómodo abandonar esta elección al azar, la suerte o el tiempo para que sean ellos quienes  solucionen aquello que no somos capaces de abordar.

Este es un tema que me gusta especialmente porque va ligado a muchos conceptos de los cuales solemos no ser conscientes. Estos son el conformismo (tal vez  nos conformarnos a veces  para no tener que adquirir más responsabilidad sobre nuestro bienestar), la influencia social (negar nuestras necesidades para satisfacer a otros), los miedos y frustraciones (si elijo esto no pierdo aunque no me siente bien, tal vez si cambio deba enfrentarme a algo desconocido) las ilusiones (“suena bonito estar casado aunque mi idea es totalmente distinta”) y por último algo, que a mi parecer es muy importante; la elección de la  felicidad a corto plazo o a largo plazo. (“quiero ser médico pero esto implica estudiar mucho y conseguir mi meta de aquí a unos cuantos años. Es demasiado costoso por lo que me decanto por algo que me de una satisfacción más a corto plazo” pero insisto “yo, quiero ser médico”)

Todos estos factores ¿Qué engloban exactamente?  La responsabilidad para con uno mismo. Algo que nos cuesta aceptar porque nos da pereza, porque implica esfuerzo, porque supone pelear con nuestros miedos, aceptar nuestras realidades, ser aceptados por nuestro entorno, dejar de conformarnos con lo que no nos hace felices pero nos da seguridad…y nos olvidamos del derecho a elegir, de la obligación de buscar nuestra felicidad.

En definitiva; a veces el ser humano se enzarza en un camino de miedos y frustraciones mientras se pregunta el porqué no lo puede cambiar. Reitero la importancia del derecho a elegir. No solo tenemos esa oportunidad cuando rechazamos una camisa blanca porque no nos gusta ese color, sino que también estamos dotados para rechazar aquello que no nos hace felices y elegir lo que sí nos hace sentir bien.

¿Por qué a veces hacemos lo contrario a lo que deseamos? En resumen; probablemente porque no lo deseamos realmente, quizás es lo que “debería”, quizás es lo que “se espera”, quizás es porque “temo”, quizás porque implica “esfuerzo”, quizás es porque no nos acordamos de que tenemos una oportunidad maravillosa para ser dueños de nuestras elecciones y en consecuencia de  sentirnos bien por ellas. Lo importante es que seamos conscientes de que ser dueños implica ser responsables y consecuentes y eso nos asuste tanto que a menudo se prefiera caer en una queja vacía que el tiempo ni el azar cambiará. Termino con un proverbio chino “si esperas a que algo cambie, no hagas lo mismo” porque de nosotros depende. Podemos elegir, elija hacia donde desea caminar exactamente y repitase más a menudo "elijo sentirme bien".

Les dejo aquí una preciosa canción, que a mi parecer ayuda a reflexionar sobre nuestras elecciones
http://www.youtube.com/watch?v=0M2b5oqr_Iw&feature=related   ¡¡Que la disfruten!!

1 comentario:

  1. Interesante artículo!!

    Yo creo que podría haber otra variable a la hora de no llevar a cabo nuestra elección hacia la felicidad. Y sería el miedo a la muerte. Me explico.

    Cuando tenemos miedo a la muerte, nuestro subconsciente no quiere que pensemos en ella y la anula mediante acciones que nosotros tomamos. Estas acciones pueden ser el aplazamiento en el tiempo de estas cosas que nosotros elegimos para nuestro bienestar o felicidad a largo plazo.
    Entonces preferimos satisfacciones a corto plazo y dejamos las otras para más adelante. Cuando decimos "tengo que aprender inglés porque es muy importante" pero nunca nos ponemos o "tengo que hacer ejercicio" y lo dejamos.

    Creo que si no tuviesemos miedo a la muerte haríamos las cosas que nosotros elegimos "ya". Viviríamos el presente sin cuestionarnos muchas cosas.

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