viernes, 17 de febrero de 2012

"PUEDO RESISTIRLO TODO, EXCEPTO LA TENTACIÓN"


Estamos a dieta y vemos un alimento que nos agrada especialmente y el cual nos despierta un deseo enorme de engullirlo…, sabemos que no podemos gastar más pero vemos una prenda que nos entusiasma y la cual nos hace replantearnos si realmente podemos comprarla…, estamos dejando de fumar pero nos encontramos  en una fiesta donde el resto fuma  y nos apetece enormemente aspirar un cigarrillo…

Desde la doctrina Cristiana, la tentación es la provocación o incitación por parte de Satanás (el Diablo) a acceder a algún deseo. Desde la Real Academia Española, es definida como: 1. Instigación o estímulo que induce el deseo de algo, 2. Persona, cosa o circunstancia que la provoca, 3. Solicitación al pecado inducida por el demonio. ¿Y desde la Psicología? ¿Cómo la contempla? ¿Cómo funciona este estímulo que va desde lo más simple a lo más complejo?


La tentación está relacionada con varios factores mentales. En primer lugar, varios estudios coinciden en señalar que la tentación va asociada a las imágenes mentales. Esto es; cuando las personas desean fuertemente algo específico, su mente produce imágenes vividas del elemento en cuestión, lo que significa que anhelando algo empleamos recursos cognitivos y nos resulta más difícil realizar tareas cognitivas al mismo tiempo. Si por ejemplo estamos deseando comer chocolate mientras estamos haciendo un ejercicio de matemáticas, probablemente tengamos más dificultad de la habitual en resolver el problema. Curiosamente este efecto también se da en el sentido contrario. O sea utilizar un recurso cognitivo para reducir el impulso de acceder al deseo.

En segundo lugar, la tentación está muy relacionada con el auto-control y el control ejecutivo, lo que a su vez está relacionado con la memoria de trabajo. Un interesante estudio publicado por la revista Pysychological Science , sugiere que las personas con menor memoria de trabajo, tienen una función ejecutiva más pobre pero entrenando esta memoria, mejora notablemente el control ejecutivo, lo que a su vez, mejora el autocontrol. Katrijn Houben y sus colaboradores, (Universidad de Maastricht) realizaron este estudio con gente alcohólica y confirmaron su hipótesis con exitosos resultados.

 Mapa mental, auto-control y fuerza de voluntad, parece que son los términos más vinculados al proceso psicológico de la tentación. Loran Nordgren, en un estudio publicado en la revista Psychological Science afirma que la mayoría de gente sobreestima su capacidad para controlar sus impulsos y aquellos que creen estar más seguros de su autocontrol son los más propensos a caer en una tentación. Esto se basa en que la mayoría de gente piensa y habla de la tentación desde un momento “en frío” pero cuando se encuentran en la situación tentadora, el estado impulsivo influye en el comportamiento, de forma más rápida.

Coloquialmente este termino va asociado al deseo, a lo prohibido, a la voz de la conciencia…lo que desde el punto de vista psicológico a mi me resulta de gran interés, porque hay ciertas tentaciones que conviene revisar. Tal vez nos están diciendo algo…



Bibliografía




Cómo Controlar su conducta de beber:. Entrenamiento de la memoria de trabajo para reducir el abuso de alcohol.  Houben, K,Wiers RW y Jansen (2011)


 

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