domingo, 6 de mayo de 2012

"ESTO NO QUEDARÁ ASÍ...": LA VENGANZA

«Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra: al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto; y al que te obligue a andar una milla vete con él dos. A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda"
                                                                                                                          Mateo 5, 38-42


“Perdonar setenta veces siete” dice la Biblia. La ley del Talión;  “ojo por ojo, diente por diente”… ¿normas, creencias, bondad, autocontrol, resignación o justicia, desahogo y devolver el mal cuando este se ha inflingido? No resulta fácil responder a esta cuestión pues si fuera motivo de debate cada cual bajo su prisma personal opinaría y actuaría de un u otro modo. Tenemos delante un tema complejo; la venganza, que nace o no cuando uno se siente herido y dolido como necesidad de devolver el mal.


La investigación psicológica de la venganza es muy interesante y variada. Por una parte se ha estudiado qué características psicológicas tienen las personas que son más vengativas, así como la influencia de las sociedades y la cultura. Por otra, se ha planteado qué pasa en el cerebro cuando se ejecuta este acto, pero lo interesante radica en la paradoja psicológica que se da al ejercerla, así  como las consecuencias que tiene para el mismo sujeto después de haberla ejercido.

Vayamos por partes; En primer lugar y desde estudios publicados por la “American Psychological Association” se han estudiado los motivos por los cuales una persona busca la venganza. Aquí no hemos de olvidarnos del entorno social en el que nos hallamos pues no es lo mismo ejecutarla en una sociedad, done el imperio de la ley es el débil y donde la venganza engendra una manera de mantener el orden, que en una sociedad donde se busca el poder y el reconocimiento. El Psicólogo Michele Gelfand, profesor de la Universidad de Maryland College Park, en uno de sus estudios encontró diferencias culturales significativas respecto al acto de venganza y expuso que por ejemplo ; “los estudiantes de Estados Unidos se sienten más ofendidos cuando se violan sus derechos, mientras que los estudiantes coreanos se sienten más ofendidos cuando violan su sentido del deber y la obligación” Por otra parte pero en sus mismos estudios, este investigador también encontró que los colectivos tienen más probabilidades de ser más vengativos que los individualistas. Esto es en sus palabras "en las culturas más colectivistas, la venganza se contagia más"

En cuanto a características psicológicas se refiere Mckee, Psicólogo social de la Universidad de Adelaida en Australia, publicó un artículo donde afirmaba que “la gente más vengativa es aquella que se siente motivada por el poder, la autoridad y el estatus. Tienen una personalidad menos tolerante y menos benévola” lo que nos da a entender una predisposición hacia la misma. ¿Qué pasa entonces en el cerebro cuando se lleva a cabo la venganza? Diversos estudios muestran una creciente actividad neuronal en las zonas del cerebro asociadas a las recompensas del placer (confirmación fisiológica que fue publicada en 2004, en de Science) pero cuidado que aunque algunos puedan tildar de dulce esa sensación tiene también su doble cara. En este mismo estudio, los investigadores se plantearon qué sucedía días y semanas posteriores a esta acción y los resultados mostraron que la venganza parece ser a menudo insaciable porque tras haberla ejecutado se empieza un ciclo de represalias que crece. Yendo más allá la paradoja reside en pensar que cuando uno se vengue se sentirá mejor y los estudios más significativos han demostrado que esto es una creencia errónea y que cuando se ha llevado a cabo un mal vengativo, luego los castigadores se sienten peor que los que no pueden vengar un mal (Carlsmith, 2008, revista de Personalidad y Psicología Social)

Entonces nos preguntamos; si la venganza no nos hace sentir mejor ¿por qué la buscamos? En palabras de Carlsmith, estamos dispuestos a sacrificar nuestro bienestar para castigar a alguien que se ha portado mal.

En el mismo sentido apunta el científico Gollwitzer, quien afirma que la venganza tiene una baja probabilidad de éxito para el vengador, pero al mismo tiempo afirma que aunque la mayoría de la gente no se siente bien después de la venganza, sí que tiene pequeños beneficios emocionales. Este investigador propone dos teorías interesantes. A una la llama “sufrimiento comparativo”, en la que postula que ver al delincuente pagar un mal, restaura en equilibrio emocional con el universo. La segunda teoría, llamada “la hipótesis de la compensación” sostiene que el sufrimiento del delincuente no es suficiente para que sea satisfactoria y que el vengador debe asegurarse de que el castigado entiende los motivos por los que se le venga.

En otra línea, Mc Cullough, psicólogo de la Universidad de Miami, afirma que “la venganza es una conducta muy humana y a veces muy funcional”, el doctor Harmon-Jones, neurocientífico de la Universidad de Wisconsin descubrió que la corteza prefrontal izquierda se activa tanto cuando se insulta como cuando se ha de satisfacer una necesidad como el comer, lo que daría a entender la necesidad de devolver el mal y cómo reacciona el cerebro ante eso. Es decir; activamos la misma zona de recompensa al expresar el mal y desahogarnos que en saciar el hambre.

Como vemos hay diversas teorías. En resumen podríamos decir que la venganza es una respuesta muy humana cuando nos sentimos menospreciados pero no todos la sienten por igual. Hay quien tiene  más predisposición a ella que otros. Cuando se ejecuta proporciona placer pero parece que posteriormente no solo no da el bienestar, sino que parece insaciable. En definitiva; se dice que es dulce, pero luego deja un sabor amargo. La investigación sigue y han quedado puntos por mencionar. He tratado aquí de resaltar los más importantes.

Bibliografía
Revenge and the people who seek it, M, Price, American Psychological Association, 2009 http://www.apa.org/monitor/2009/06/revenge.aspx

The Complicated Psychology of Revenge, Association for Psychology Science, E, Jaffe, 2010 http://www.psychologicalscience.org/index.php/publications/observer/2011/october-11/the-complicated-psychology-of-revenge.html

La ciencia de la venganza. V,Fernández, 2011. Quo.es  http://www.quo.es/ciencia/psicologia/la_ciencia_de_la_venganza




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