lunes, 2 de julio de 2012

¿CASANOVA? ¿MUJERIEGO? ¿DON JUAN? : ADICCIÓN A LA CONQUISTA

¿Por qué se hizo famoso Giacomo Casanova, con su importante obra autobiográfica; “the story of my life”? La respuesta no  va más allá de sus 132 conquistas amorosas a lo largo de su vida,  relatadas con gran cantidad de detalles. Desde el S.XVIII  hasta nuestros días tenemos nombre para designar este personaje, que ha sido encarnado por muchos varones y los cuales  saben utilizar todo tipo de estrategias seductoras para cazar nuevos amores. No es curioso entonces, que muchas de las demandas que se producen en la consulta psicológica provengan de mujeres que buscan respuestas ante la actitud de dichos caballeros.


Ahora bien; ¿”Casanova”? ¿”Mujeriego”? ¿”Don Juan”? ¿Es lo mismo?
Si bien todos tienen el común denominador de  satisfacerse a sí mismos, lo hacen de maneras distintas pero con objetivos inconscientes similares. Mientras el mujeriego es definido como aquel que frecuenta sexualmente a muchas mujeres y el Don Juan necesita seducir, por ende conquistar y con ello obtener ese placer y beneficio de un modo narcisista, el Casanova, es un seductor nato que se mueve por una pasión gigantesca y que obtiene siempre lo que quiere con gran dinamismo. De una u otra manera, hablamos de conquista, una conquista tan potente que a menudo queda fuertemente arraigada en la seducida, dejando a ésta incomprendida, dolorida y apenada cuando menos y depresiva y ansiosa cuando más.

Por la fina línea que separa dichos términos me referiré a ellos de manera global. Sean “Don Juanes, Casanovas o mujeriegos”, suelen crear el mismo efecto de decepción e incomprensión en las mujeres. Veamos qué caracteriza a estos caballeros que parecen salir de un cuento de hadas y que de repente se convierten en humo y se esfuman en busca de un nuevo triunfo.

Caballero irresistible, galante y detallista. Este hombre tiene un don natural para estar atento a cualquier detalle que la mujer precise. Es encantador  y tiene la majestuosa habilidad de transformarse en todo aquello que desea una fémina pero mientras ella queda sumida en sus encantos, él en cuanto desvela el misterio que la envuelve se evapora. El tipo de relaciones que hace esta clase de varón suelen ser cortas y si no se alimentan de continuas infidelidades. El sexo es un motivo importante para alcanzar el sentimiento de plenitud y victoria. Algo así como el motor que les impulsa a iniciar una conquista para ganar un nuevo trofeo. En otras palabras; este tipo de hombres es adicto a la persecución y a la conquista, y precisamente ese es su objetivo; conseguir desvelar un nuevo reto amoroso, que cuando queda satisfecho ya carece de emociones. Entre las características más importantes que definen a un Casanovas, Mujeriego o Don Juan, tenemos:

  • Adicción hacia la atracción femenina.
  • Gusto por la fugacidad e improvisación
  • Evitación de establecer vínculos profundos
  • La mujer es vista como un objeto de consumo, incluso hay quienes verbalizan; “yo les doy lo que necesitan y ellas me dan lo que necesito”
  • Búsqueda constante de emociones nuevas, novedad y excitación
  • Son calculadores y hábiles para realizar estrategias que les lleven a conseguir el reto propuesto.

Ahora bien; ¿qué se esconde psicológicamente detrás de estos individuos? La mayoría de psicólogos coinciden en afirmar que este tipo de hombres se caracterizan por una muy baja autoestima, son inseguros, manipuladores y a menudo carecen de sentimientos de culpa. Tanto es así, que incluso Robert Hare, autor del libro “sin conciencia” llega a concluir que algunos de los rasgos de personalidad que tienen los “Casanova” están asociados a la psicopatía. Por otra parte, por su identidad inmadura necesitan conquistar a un alto número de mujeres, acción que les hace engrandecer su egocentrismo. Como prioridad está su placer y la sensación de triunfo, no importando los sentimientos de la otra persona. El amor es vivido como una competencia constante. Algo que se convierte en una  compulsión  adicta, haciendo que vivan “enganchados” a una conquista permanente. Son capaces de utilizar cualquier artimaña para conseguir lo que desean, aun cuando son rechazados. Este tipo de hombres, en cuanto consiguen su propósito pierden total interés y corren sin esperar hacia una nueva hazaña.

En resumen; adulación como técnica de conquista, buen discurso y estrategias amatorias para conseguir satisfacer su “pobre” ego y así salir victorioso. Viven con una adicción a la conquista pero detrás de sus manipulaciones se halla un hombre inseguro, que no se quiere y que sin saberlo corre hacia ellas para que le den aquello de lo que precisamente él carece.

“Mi ocupación principal fue siempre cultivar el goce de mis sentidos; nunca tuve otra más importante.”
                                                                                                         Giacomo Casanova

Bibliografía

Signs of a Womanizer- His personality traits. L, Pawlick-kienlen, 2007

16 comentarios:

  1. Muy buen artículo, me ha gustado mucho relacionándolo con la historia de Giacomo Casanova.

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  2. Es un articulo muy interesante

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  3. Me gustaria mucho que hablaras de la otra parte , la que queda enganchada, la mujer que acepta a este tipo de hombre y que lcha por conseguir su amor, que la mueve.

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    1. Muchas gracias. Tendré en cuenta la propuesta. Si te interesa, puedes visitar la entrada "cuando el amor calza un pie de otra talla", en el apartado pareja y familia
      http://www.soncomosomos.com/2012/03/cuando-el-amor-calza-un-pie-de-otra.html

      Saludos

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  4. He llegado a tu blog buscando información sobre el donjuanismo y deseo felicitarte por tu artículo. Has sintetizado muy bien, y de forma elocuente, el verdadero motivo de esta problemática. Voy a seguir curioseando por tu página.

    Un saludo.

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    1. Muchas gracias Olga! Celebro que haya sido de tu interés

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  5. Excelente artículo. Tuve la lamentable experiencia de que un Don Juan se cruzara en mi camino. Muy aclarador tu artículo, alivia entender un poco más el perfil psicológico de estos sujetos.
    Saludos,

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    1. Muchas gracias! Me alegro que te haya servido. ;-) un abrazo

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  6. Vamos,nosotros los mujeriegos no tenemos baja autoestima ni somos inseguros,el asunto esta en que en la variedad esta el gusto.Por ejemplo,en estos dias tuve un chica que es una fiera en la cama,cuando otras han sido mansas ovejitas,si no fuera por ser mujeriego no me habria notado la diferencia.

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  7. No creo que la causa sea en TODOS los casos la inseguridad y la baja autoestima, sino simplemente, como dijiste al principio, el placer de la conquista.

    Buen artículo, simplemente, de acuerdo en todo, menos en la generalización que todo sea por baja autoestima o inseguridad, incluso la causa puede ser por exceso de autoestima y exceso de seguridad.

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    1. estoy de acuerdo con usted, no en todos los casos es por baja autoestima, excelente su comentario.

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  8. En mi caso, es algo patológico relacionado con un horrible y malsano vínculo con mi madre cuando era niño. Desgraciadamente, he sido un hombre monógamo y fiel con aquellas mujeres que, como mi madre, me causaron terror... Y cuando al fin me libero de este tipo de relaciones tóxicas, soy como un perro sin correa, desesperado por oler cuanto árbol me cruzo. Para colmo de males, tengo una suerte inconmensurable con el sexo opuesto... Pero no lo disfruto, siempre siento ese vacío oscuro e infinito, además de la inconmensurable culpa por los corazones rotos en el camino. Es un espiral del que no puedo escapar..

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    1. Algo similar siento. Es horroroso el sentimiento. ¿Dónde encontrar ayuda en México?

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  9. Hola felicidades por el artículo
    Soy pediatra y pues también mujeriego, lo acepto.

    Qué hay de la competencia espermatica, y la misma evolución al respecto, me refiero a que es tomado como una enfermedad, incluso nombraste que está relacionado con psicopatía, suena algo extremo, pues la sexualidad y la confinación genética es una premisa para la evolución, de hecho así escogemos a nuestras parejas, mi pregunta sería ¿se considera realmente para la psicología clínica un transtorno? O esta sobreracionalizado y totalmente influenciado por el mismo paradigma social.

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  10. Estuve con dos, uno era demasiado enamoradizo en menos de dos semanas ya "me quería" y el segundo supo que decir para conquistarme. Tengo una hipótesis, con respecto al segundo, el ya había tenido relaciones largas, pero venia de estar en la guerra y quería disfrutar de viajar, conocer nuevas culturas, idiomas y por casualidad congeniamos y tuvimos un "romance de verano". Me habló de sus padres y recalcó que su padre se había casado cinco veces, que él era el fruto del segundo matrimonio y que no quería cometer el patrón de comportamiento de su padre. Mi hipótesis es que, ¿será que al no querer cometer los errores de nuestros padres (en las relaciones de pareja) inconscientemente quedamos cometiendolos? Porque yo me siento igual, no quiero hacer lo que mis padres hicieron pero no se que es lo que es correcto o no, incluso empiezo a catalogar a los hombres "creyendo que tienen algo malo" cuando a veces no lo es.

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