martes, 21 de agosto de 2012

PROCRASTINACIÓN: "DEJO PARA MAÑANA LO QUE PUEDO HACER HOY"


“tengo que estudiar, debo trabajar, he de  ir a comprar…” son perífrasis verbales de obligación. Indican deber  y necesidad y las utilizamos cuando hemos de ejecutar una acción aun cuando no es de nuestro agrado. A pesar de que pronunciamos estas frases una y otra vez ante tareas que hemos de realizar obligatoriamente, no siempre las llevamos a cabo. Nos preguntamos aquí; ¿Cómo se llama  este fenómeno? ¿Nos sucede a todos o a unos más que a otros? ¿Por qué actuamos de este modo?   ¿Qué características psicológicas acompañan esta manera de actuar? y ¿Qué consecuencias tiene?

Procrastinar o Procrastinación; deriva del latín pro (adelante) y crastinus (relacionado con el mañana), significa la tendencia que padecen algunos individuos en postergar tareas, compromisos y actividades que exigen necesaria y convenientemente que sean realizadas en un periodo de tiempo determinado. De esta manera, estas tareas son reemplazadas por otras distintas, no tan relevantes pero más placenteras.

Me parece realmente interesante indagar sobre las causas que hacen que alguien posponga una tarea sumamente importante hasta el último minuto. Este es un fenómeno complejo de estudiar y diversos han sido los investigadores que han tratado de dar respuesta a esta pregunta pero han sido dos los expertos que han aportado información más relevante a esta cuestión. Desde estudios publicados por la American Pyschological Association, tenemos argumentos facilitados por los profesores José Ferrari y Vicente de Paul, ambos, destacados profesores de la Universidad de Paul en Chicago e investigadores a nivel internacional sobre el fenómeno de la procrastinación o dilación.

En primer lugar y como dato curioso tenemos una estadística a destacar. En palabras del Dr Ferrari “todos postergamos ciertas tareas pero es el 20% de la población quien lo hace de manera crónica”. La demora de las obligaciones  se da en todos los ámbitos de la vida (obligaciones del hogar, obligaciones económicas, obligaciones en el trabajo y en la escuela y obligaciones sociales) puede decirse por tanto que la dilación representa casi un estilo de vida en quien la padece de manera constante.

¿Por qué actuamos de este modo?

Según afirma el experto, la procrastinación no es un problema de gestión del tiempo, sino un problema de estilo de vida desadaptativo. El Dr indica que todo ser humano posterga a veces una tarea pero cuando esto sucede de manera sistemática sí que supone un problema, con tendencia constante a la pereza. En sus investigaciones afirma “haber relación entre la procrastinación crónica y problemas de personalidad como el TDAH, tendencia pasivo agresiva, la venganza, y el TOC entre otros” Por otra parte hay problemas para hacer frente a las responsabilidades y en ocasiones este fenómeno está relacionado con la autorregulación y el  estilo de crianza que se ha dado en el ámbito familiar. Esto es; un estilo de crianza autoritario, mantiene en los niños el desarrollo de la capacidad de regularse a sí mismos a partir de las instrucciones recibidas y posteriormente, aprendiendo a actuar en consecuencia. Por último es importante señalar que los procrastinadores protegen el sentido de sí mismos diciendo que lo que “toca hacer” no es relevante, suelen distraerse como una forma de regular sus emociones como puede ser el miedo al fracaso, buscando activamente esas distracciones.
¿Por qué razones la gente pospone una tarea?

Según el Dr Ferrari, la gente lo hace por tres cuestiones. Una de ellas puede ser para evitar el miedo al fracaso o incluso el miedo al éxito. Otra cuestión importante es la referente a la toma de decisiones. Estos individuos pueden tener dificultades para tomar una decisión, lo que les aleja de la responsabilidad del acontecimiento y por último, este experto apunta que la emoción de dejar algo para el último minuto puede ser también una de las causas.

En cuanto a las consecuencias, los estudios aseguran que la procrastinación tiene grandes costes cuando esta es vivida de manera crónica. Uno de ellos es la salud ya que en sus investigaciones corroboraron que personas que tienden a postergar sus obligaciones padecen más problemas gastrointestinales y problemas relacionados con el sistema inmune (resfriados y gripes). Se gasta una gran cantidad de energía psíquica y reporta sufrimiento. Por otra parte, las consecuencias también se dan a nivel social ya que se destruye el trabajo en equipo y afectan a las relaciones interpersonales. Es importante aclarar, que las consecuencias aquí descritas operan en individuos que tienen continuos problemas para lidiar con la procrastinación y no en aquellos que de vez en cuando postergan algunas obligaciones. Como he citado anteriormente, existe una tendencia natural en el ser humano, por la cual en alguna ocasión se  reemplaza  la responsabilidad por el placer. Aclaro este punto porque me parece de suma importancia no confundir las tendencias naturales en conductas crónicas.


En resumen; la procrastinación o dilación se refiere al acto de posponer una tarea importante  por diversas cuestiones psicológicas como evitar el miedo al fracaso, o incluso al éxito, rehuir  las responsabilidades  y compromisos y/o dejar las emociones para última instancia.  Este fenómeno trae consecuencias personales y sociales e incluso afecta a la salud del individuo cuando se convierte en un modo de vida. La dilación esta relacionada con la toma de decisiones y la autorregulación pero cuando se trata de casos crónicos o patológicos también se relaciona con problemas de personalidad. Hablamos de un fenómeno curioso, natural en sí mismo cuando sucede por capricho y más serio cuando actúa de manera continua.

¿“No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”? La procrastinación  puede ser más que retrasar , una decisión a no actuar  y a nivel crónico puede resultar contraproducente. Eso sí, a nivel natural puede suponer un placer de vez en cuando, sin mayores problemas.


Bibliografía

Pyschology of Procastination. Why People put Off important tasks until the last minute. American Psychological Association, 2010

Procrastination ten things to Know. Psychology Today. Hara Estroff, 2010

5 comentarios:

  1. Muy interesante tu articulo, le cambiaría el titulo a "¿“No dejes para mañana, las cosas importantes, que puedas hacer hoy”?

    Pienso que es critico el tema de la "importancia" de lo que se esta posponiendo para el mismo concepto de la procrastinación.

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  2. Interesante artículo. En cuanto a bibliografía para el gran público, lo mejor que he encontrado hasta la fecha es del Dr. Piers Steel: The Procrastination Equation (creo que ya se ha publicado también en español). Presenta un análisis muy completo de las causas de la procrastinación. Pero el problema de prácticamente toda la documentación que he encontrado es para aplicar los conocimientos sobre uno mismo. Acabé encontrando un curso que me fue muy bien. Al día de hoy la procrastinación prácticamente ya no me genera problemas. Por si alguien más le interesa: www.erian.es

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    1. Muchas gracias Ignacio por tu aportación.
      Saludos
      Núria

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  3. Yo creo que independientemente de que seamos procrastinadores o no, es que estamos inundados de distracciones. No te libras. Empezamos hace muchos años con el bombardeo de anuncios en la TV (menos mal que dejé de verla hace muchos años), la radio idem, luego con internet y todo lo que ha salido de ahí. Estamos perdidos.

    Entras a buscar una información con Google (o cualquier otro buscador), y entras en una larga cadena de lo que llamo Distracciones Encadenadas Sin Utilidad. Cuando finalmente te das cuenta de que llevas media hora brujuleando por internet, y que no te acuerdas del motivo por el que habías entrado, y que además lo haces más de una vez al día, creo que el problema empieza a ser serio. Hace tiempo pensaba que tenía un problema mental, o que simplemente me distraía con el zumbido de una mosca, pero veo que es un problema muy extendido.

    Ultimamente, hago una cosa cuando voy a buscar algo en internet. Me hago una nota mental como si fuera una gran pancarta, en la que me digo: sólo voy a buscar ... Y luego mantengo la mente concentrada en ese cartel. Me funciona bastante bien, pero me queda una sensación de 'qué bajo he caído para tener que recurrir a esto'.

    Lo que me queda claro es que el problema de las distracciones de internet y todas las tecnologías asociadas (Twitter, Facebook, 'me gusta', 'Google +1', SMS, etc...), representa un problema muy serio para los usuarios (elevada improductividad en todos los planos de nuestras vidas), a la vez que un gran triunfo para los proveedores que nos quieren vender más. No quiero ser pesimista, pero esto es sólo el principio, irá a más. Nuestras vidas se han convertido en meros objetivos comerciales para los proveedores. Pero no todo está perdido, aún nos queda nuestra inteligencia para defendernos.

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