lunes, 10 de diciembre de 2012

EL SÍNDROME DE ULISES Y EL ESTRÉS ACULTURATIVO:INMIGRACIÓN



Dejar y abandonar el lugar de origen, a causa de una guerra, de la pobreza o con la esperanza de una vida mejor. 100 millones de personas en todo el mundo han emigrado de su país, en busca de nuevas oportunidades. Sobre este tema, resuenan los debates  acerca de las políticas de inmigración y los derechos de unos y otros pero ¿qué decir del impacto psicológico que sufren las personas que deben ajustarse a una nueva cultura? Los sentimientos de pérdida, la separación, la soledad y el reajuste a un nuevo modo de vida son algunas de las características que crean angustia y que padecen muchas personas en esta situación, por lo que no se debe restar importancia a un tema como este.




De la mitología griega a la psicología

El mito griego de Ulises ha servido para dar nombre a uno de los síndromes más comunes que sufren los inmigrantes, con la llegada a un nuevo país. Así lo acuñó el psiquiatra Joseba Achotegui cuando bautizó el “síndrome de Ulises” para referirse al estrés crónico que padece una persona que ha de hacer un proceso de ajuste sociocultural en un nuevo lugar, distinto al de origen. Este síndrome, no debe confundirse con ninguna enfermedad mental ni con una depresión, sino que debe entenderse, como una manifestación específica de estrés crónico múltiple. Según dicho doctor, cuatro son los factores vinculantes a este fenómeno; la soledad, el sentimiento de fracaso, el  miedo y el  sentimiento de lucha por la supervivencia. Las estadísticas proporcionadas en 2011, certifican que entre el 2% y el 15% de inmigrantes han acudido a los centros de salud mental, en España  aquejados de estos sentimientos y generalmente se han diagnostican mal. Achotegui, en el 15º congreso mundial de psiquiatría, el año pasado, hizo un llamado a esta problemática para aclarar dudas sobre este fenómeno, recalcando que no se trata de ningún trastorno mental.

Por otra parte, parece ser que este no es el único fenómeno conocido por lo que respecta a los desajustes psicológicos y emocionales de los inmigrantes. El experto en intervención psicológica con población inmigrante, Fidel Hernández Hernandez y coordinador de la ONG AIPC-Pandora, nos aporta información relevante sobre el impacto psicológico que producen los efectos migratorios. Nos habla, en primera instancia de otro  fenómeno, no tan  conocido pero igualmente importante. Este es el etrés aculturativo” y que hace referencia a los efectos sobre los cambios culturales producidos por el abandono de una forma de vida, una cultura. Estos efectos generan trastornos psicosomáticos y repercuten en la salud del individuo. Ciertamente, dicho fenómeno, puede ir de la mano con el anteriormente mencionado “síndrome de Ulises”

Fidel Hernandez, coincidiendo con la revisión de la literatura científica hace referencia al proceso psicológico que debe hacer una persona para ajustarse a una nueva vida sociocultural. Esto es; adaptarse y volver a crear sentimientos de pertenencia, nuevos amigos y nuevos vínculos que aseguren una estabilidad mental y emocional para el individuo. Pero dicho proceso no es fácil y puede generar malestar psicológico y emocional. Facilitar la integración y bienestar de las personas provenientes de otros países es tarea de todos y atender las necesidades psicológicas de este proceso es una tarea más de los  psicólogos y profesionales de la salud mental, según postula este experto. Para ello y desde la práctica profesional, es necesario atender las experiencias previas del proceso migratorio, según las características de personalidad de cada individuo y resolver las frustraciones y síntomas que trae el estrés aculturativo,  para integrarlos a una nueva realidad de vida.
Desde el punto de vista social, es necesaria, la buena acogida y la integración para
la salud mental de los inmigrantes. No solo es importante que el individuo adquiera nuevos valores y nuevos modos de vida, sino que igualmente es relevante que la persona adquiera sentimientos de pertenencia y acogida. El objetivo psicológico es llegar a adquirir la total integración para generar sentimientos de bienestar en un lugar distinto al que se ha abandonado, con lo que ello conlleva.

En resumen; el “síndrome de Ulises” y el “estrés aculturativo”, apuntan como principales fenómenos psicológicos de las primeras etapas de la inmigración. La soledad, la angustia y el miedo son sentimientos que puede desarrollar el individuo, así como trastornos psicosomáticos. Lejos de la enfermedad mental, el cambio a un nuevo estilo de vida reporta sufrimiento. Tarea de todos es fomentar la integración, tarea de los profesionales es encauzar el camino hacia el bienestar psicológico dentro de un nuevo país.


Bibliografía

Inmigration. American Psychological Association.2012

Los efectos psicológicos de la migración. Entrevista con el psicólogo coordinador de AIPC-PANDORA. Infocoponline, 2007

No es depresión, es síndrome de Ulises. El País, 2011

No hay comentarios:

Publicar un comentario