lunes, 13 de mayo de 2013

BENEFICIOS PSICOLÓGICOS DEL AMOR, AFECTO Y SEXO EN PRISIÓN

                              



El artículo 25.2 de la Constitución Española, dice  que el objetivo de internar a alguien en prisión no es otro que el de la reeducación y reinserción social. Desde mi modo de entender, “reeducación” significa volver a educar, o dicho de otro modo; establecer hábitos nuevos para el buen desarrollo del individuo. Por otra parte, la palabra “reinsertar”, también con el prefijo “re”, significa volver a integrar (en este caso, a alguien, con pautas de conducta distintas, para el buen funcionamiento de la sociedad). Ahora bien; ¿es viable este objetivo cuando a un preso se le priva de necesidades tan necesarias como son las sociales, emocionales y sexuales? Me resulta paradójico.

Generalmente, las prisiones de casi todo el mundo han sido diseñadas para un sexo u otro. En Europa, algunas cárceles de varones, permiten  módulos  para mujeres pero sin permitirse el contacto entre ambos sexos. Excepcionalmente en España, contamos con algunos centros mixtos, donde se realizan actividades comunes. Del mismo modo, en estos centros; sí se permite iniciar relaciones de pareja.

Un estudio, publicado en la revista The Spanish Journal of Psychology y realizado en la Universidad de Salamanca y en la de Carolina del norte, por Rodrigo J. Carcedo, Daniel Perlman, Félix López y Begoña Orgaz, asegura la importancia de dichas necesidades para las salud psicológica de los presos. Las relaciones sexuales, las afectivas y las sociales, son de suma importancia para el estado mental de los internos en prisión. Así lo demostró este estudio, donde se encontró que niveles más bajos de soledad social, se relacionaban positivamente con una mejor calidad de vida. Igualmente, gozar de satisfacción sexual, resultó un buen indicador de mejor salud psicológica.

Estos resultados, han llevado a pensar que es relevante fomentar las relaciones sociales, así como las de amistad y sexuales, para mantener el buen equilibrio psicológico del individuo dentro de la cárcel. También este estudio, destaca la relación de una mayor calidad de vida, con una disminución de malas conductas y recaídas, cuando el preso, ya se encuentra en libertad. Dicho de otro modo; mezclar a hombres y mujeres en la misma prisión podría ser muy beneficioso, permitiendo con ello, el acceso a las relaciones de pareja y al poder mantener relaciones sexuales.

Aunque estos resultados muestren beneficios a nivel general, evidentemente, no hemos de olvidarnos de estudiar cada caso en particular, sobretodo, los que atañen a violencia de género y/o delitos sexuales.

En definitiva; ¿reeducación y reinserción mediante el castigo? O ¿reeducación y reinserción favoreciendo las necesidades básicas de afecto, sexualidad y relaciones sociales?...


Bibliografía

Necesidades emocionales, sexuales, emocionales, relaciones de pareja y calidad de vida en prsión. Infocop, 2012 http://www.infocop.es/view_article.asp?id=4118



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