miércoles, 5 de junio de 2013

"QUIERO SER MADRE SOLTERA"; INSEMINACIÓN ARTIFICIAL

Dedico este post a todas aquellas mujeres, que han decidido enfrentarse al reto y a la valentía de ser madres solteras. A todas ellas, mi más profunda admiración.


Evidentemente mi dedicatoria se dirige a todas las madres solteras, haya sido, cual haya sido su circunstancia pero antes de empezar, me gustaría hacer una diferencia importante para que la lectura de este post, no dé lugar a confusiones. En este artículo pretendo centrarme en la maternidad escogida por inseminación artificial (u otras vías no naturales)  única y exclusivamente. No por descartar a otras madres solteras, sino porque el proceso psicológico en ambas resulta distinto, ya que en el segundo caso, puede haber muchas variables que influyan y puedan desvirtuar lo dicho aquí. Esto es, hablaré de madres solteras por elección.

“Que el candidato tenga entre 18 y 29 años, que el joven mida 1’80 y pese 80kg, que siempre se conserve su anonimato y que se descarten patologías mentales”, son algunos de los requisitos que pide Simón Marina, director médico de un banco de semen. Así lo comunicaba, este  Dr la semana pasada en una entrevista publicada por el diario “La Vanguardia” "He hecho nacer a 4500 personas con semen donado" Dicha entrevista me hizo pensar en la gran cantidad de demandas que se están solicitando en los últimos tiempos para adquirir la maternidad de manera solitaria.  Y es que cada vez, son más  las mujeres que optan por esta opción. El debate está servido, pero lejos de las diferentes opiniones mundanas, aquí me pregunto ¿qué diferencias psicológicas pasa una mujer que decida ser madre soltera durante su gestación? ¿Cómo resulta este proceso a nivel psicológico?

Nuevos tiempos, nuevas relaciones y nuevas maneras de vivir y relacionarse. Parece que está de moda ser “single” y que va en aumento plantearse una vida sin muchos compromisos amorosos. Más allá de la  necesidad que tenemos como seres humanos de hacer vínculos afectivos, cada vez es más común encontrar mujeres que a cierta edad y apretadas por un reloj biológico, deciden dar paso a su maternidad con lo que ello conlleva, que es mucho. Y es que ciertamente, nosotras, estamos marcadas temporalmente por la biología si queremos tener descendencia.

En primer lugar cabe decir que la mujer que desea libremente pasar por este proceso se enfrenta a una gran cantidad de miedos y dudas. Hablamos, de someterse a todo un reto, tanto a nivel emocional como social y económico. En primera instancia, hay que subyugarse a un tratamiento que resulta largo y no siempre eficaz, todo y la alta tasa de éxitos. Esto a veces puede generar ansiedad, temor e inquietud, por eso es importante que la mujer reciba apoyo de familiares (a ser posible los más cercanos, ya que en caso de no resultar un proceso exitoso, la mujer puede sentir sentimientos de frustración y desesperanza, así como verse envuelta de presión social por allegados y conocidos) o de los propios médicos. Solicitar la información adecuada, asesorarse  de todas las posibilidades y prepararse mentalmente, sopesando todas las opciones, puede ser una buena base para enfrentarse a dicho proceso.

Evidentemente no todas las mujeres son iguales y no todas se lanzan a esta “aventura” con los mismos temores o preguntas. Generalmente, cuando una decide dar este paso, ya ha  meditado concienzudamente los pros y los contras pero todo y que este tipo de mujeres se sientan seguras de su decisión, es importante no dejar de recibir apoyo durante todo el proceso, y si en algún momento generan angustia o confusión, que sepan dónde han de dirigirse. Tal y como afirma Giuliana Baccino, psicóloga clínica en FIV Madrid, esta decisión se ha de tomar como una más de la vida, pero si surgen dudas hay que acudir a un experto, para poder exponer esos pensamientos y angustias y poder así solventarlos. Baccino también nos explica que cuando el tratamiento no da el resultado deseado suelen haber sentimientos de irascibilidad, ansiedad y depresión, incluso pueden existir sensaciones de engaño y desconfianza con el equipo médico. Por ello, es muy relevante que antes de empezar con el tratamiento, el médico explique detalladamente las posibilidades que puede haber. También es relevante, que la mujer no se obsesione y pueda hacer su vida con normalidad, enfocando sus pensamientos en otras tareas e ilusiones.

Como todo en la vida, focalizarse solo en una cuestión puede generar sentimientos de ansiedad y dependencia. Reitero la importancia de que en este caso, la mujer enfoque este proceso como uno más y que al tiempo pueda disfrutar de muchas otras cosas que la llenen. De esta manera, si el tratamiento saliera mal, la mujer tendría otros puntos de mira por los que seguir luchando. Aferrarse a un solo pensamiento, ilusión o acto, no solo puede generar pensamientos obsesivos, sino que en caso de salir de manera inesperada, puede haber mucho sufrimiento.

El Dr Simón Marina, en la entrevista anteriormente mencionada, explica que “ha llegado a conservar el semen de un donante durante más de veinte años” y sin ningún problema para descongelarlo y ponerse en acción. También relata que conservando el anonimato, proporciona una ficha con rasgos físicos y psicológicos del susodicho. Las mujeres quieren saber y saber “¡hasta los gustos musicales!” y es que como dice este Dr, parece que todo esto proporciona confort psicológico y por solo 400€ ya puede salir una mujer embarazada.

Bibliografía

“He hecho nacer a 4500 personas con semen donado”. La Vanguardia.2013 http://www.lavanguardia.com/lacontra/20130530/54374968536/he-hecho-nacer-a-4-500-personas-con-semen-donado.html

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