lunes, 9 de septiembre de 2013

¿QUÉ COMPONENTES PSICOLÓGICOS HACEN QUE NOS DECANTEMOS POR COMPRAR UN COCHE DETERMINADO?


¿Por qué elegimos comprarnos un coche y no otro? Probablemente y a nivel más consciente, nos decantemos por el precio, el modelo, el motor, el color, la comodidad…pero más allá de los criterios principales, nos inclinemos inconscientemente por otros factores. Factores, que los expertos ya se ocupan de estudiar y poner en práctica.

Si algo me gusta de la psicología, es que está en todas partes. Oculta o no, pero inmersa y esparcida en cualquier lugar. En el tema que hoy nos ocupa, me gustaría hablaros de algo tan clandestino, como popular y que ejerce un gran poder en nuestras decisiones. Esto es; el sonido de un pequeño clic en la guantera,  la textura del botón al subir la radio, o el silencio del cristal cuando sube para cerrarse.

Como concepto principal, hablaremos de la háptica, la cual, de origen griego, define los fenómenos y disciplinas relacionadas con el tacto. Dicho de otro modo; este es un concepto que nos hace tener sensaciones determinadas y determinantes para elegir justo aquello que queremos comprar. En este caso; un vehículo.

Para ello, basta con hacer un experimento sencillo. Reunir a un grupo de personas para que cierren los ojos y que privados de visión, seleccionen mediante el tacto qué partes de dicho coche, resultan más agradables. La textura que acarician aportará ciertas sensaciones y éstas serán estudiadas minuciosamente, para convertirlas en ingeniería de realidad y con el objetivo de ser vendidas.

Pero no solo será relevante el tacto. El sonido, será tanto o más imprescindible para acabar el diseño del más escondido complemento del coche. Estos estudios a nivel europeo, dan la clave del éxito para finalizar con los acabados. Santiago Hermida, responsable del departamento valor cliente-optimización, de una conocida marca de automóviles, asegura, que tras medir cuantitativamente los sensaciones de los “clientes” puede procederse a su definición completa. Como ejemplo, nos dice, que los sonidos graves, son los preferidos, debido a que se asocian a una mayor calidad, mientras que los agudos suelen molestarnos. Sorprendentemente, esto varía entre países. De esta manera, alemanes y españoles no estarían en sintonía con las mismas elecciones.

Estamos ante el poder del inconsciente. Todo lo que palpamos, oímos y vemos al sentarnos en un vehículo por primera vez, influye de manera muy notable en la percepción que tangamos del mismo, proporcionándonos una determinada sensación. Tanto es así, que los expertos, afirman que esto afecta hasta en la manera de conducir.

Queda claro, el objetivo háptico es proporcionar sensaciones agradables. El volante, el salpicadero, las rejillas del aire, el climatizador, la palanca de cambios…todo ello está estrictamente relacionado con determinadas texturas, brillos, sonidos y temperaturas para que escojas con decisión. No nos olvidarnos de mencionar la eficiencia, estudiada también. Con ella ya está el cóctel psicológico perfecto.

¿Qué quiere el cliente? Los expertos, lo saben. Más allá de lo externo, está lo psicológico. Que no te irrite el sonido de la guantera, que no te resulte incómodo un botón demasiado pequeño y que cada pequeño detalle proporcione sensaciones placenteras, pues aseguran, que así te sentirás más cómodo y feliz durante tu conducción.

Bibliografía

Coches con tacto. Sáez, Cristina.Revista “Muy Interesante”, agosto 2013.


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