lunes, 28 de octubre de 2013

"EL CUIDADOR DEBE CUIDARSE": ATENCIÓN A LOS CUIDADORES DE PERSONAS CON DEMENCIA

                     

Parte de mi labor profesional, radica en atender las necesidades emocionales de los familiares y cuidadores, de personas con demencia. Tristemente, el cuidado de una persona mayor dependiente, es una realidad que implica mucho sufrimiento psicológico.  En primer lugar, porque resulta muy desalentador, ver cómo una persona querida va perdiendo habilidades y capacidades que la hacen dejar de ser autónoma. En segundo lugar, porque el cuidador suele entrar en una ambivalencia emocional, difícil de gestionar. Esto es; por un lado sienten que están cumpliendo con una obligación moral y por otro, sienten que esa dedicación la están pagando con su vida personal. Por consiguiente esto suele desencadenar muchos sentimientos de culpa y malestar y a menudo se derrumban sin saber cómo mediar con tal cuestión.

viernes, 25 de octubre de 2013

¿POR QUÉ LLORAS?: EL CEREBRO SENTIMENTAL Y SU DIFERENCIA ENTRE HOMBRES Y MUJERES.





¿Somos las mujeres más sensibles, emocionalmente hablando que los hombres? ¿Existe “ese sexto sentido” en las féminas que hacen desenmarañar los pensamientos de un varón? ¿Tenemos las mujeres una habilidad mayor para leer las señales faciales del compañero que tenemos delante? Y otra cuestión interesante; ¿Perciben igual las lágrimas ajenas hombres y mujeres?  La biología cerebral, nos da contestaciones.

viernes, 11 de octubre de 2013

ANALFABETISMO EMOCIONAL: "NO TENGO CAPACIDAD PARA EXPRESARTE LO QUE SIENTO"


Berta llega desconcertada a consulta. Su novio, la que ella define como educado, honrado, responsable y guapo, ha dejado de tener interés por ella-según relata-en tan solo 6 meses de relación. El desconcierto viene porque ese  "desinterés" que ella percibe, se centra principalmente en la comunicación y en la expresión de sentimientos. "Es extraña la situación porque noto una cierta  distancia, como si él fuera incapaz de expresarme sus emociones, incluso a veces de comprender las mías" Cuando le pregunto desde qué momento de la relación percibió este cambio, ella afirma que nunca ha sido muy comunicativo y lo define como una persona con dificultad para afrontar los conflictos, serio, más bien frío, tanto verbal como gestualmente a la hora de intimar pero que con los meses, ha ido a más, hasta el punto de hacerla sentir totalmente incomprendida. Agrega que antes de acudir a la visita de un profesional, ha rehablado con él, en numerosas ocasiones y que la respuesta que recibe son evasivas y un "para mí, todo sigue igual. Yo no he cambiado"