viernes, 25 de octubre de 2013

¿POR QUÉ LLORAS?: EL CEREBRO SENTIMENTAL Y SU DIFERENCIA ENTRE HOMBRES Y MUJERES.





¿Somos las mujeres más sensibles, emocionalmente hablando que los hombres? ¿Existe “ese sexto sentido” en las féminas que hacen desenmarañar los pensamientos de un varón? ¿Tenemos las mujeres una habilidad mayor para leer las señales faciales del compañero que tenemos delante? Y otra cuestión interesante; ¿Perciben igual las lágrimas ajenas hombres y mujeres?  La biología cerebral, nos da contestaciones.

Tengo especial devoción, por la lectura de Louann Brizendine, doctora en medicina y neuropsiquiatra de la Universidad de California. En uno de sus libros publicados; “el cerebro femenino”  se halla un enigmático mundo científico lleno de respuestas. Mi curiosidad por saber más acerca de las emociones y los sentimientos de hombres y en este caso mujeres, tan cerebralmente distintos, me han hecho escribir este artículo. Para ello, seguiré las investigaciones de esta prestigiosa autora. Deseo que sea de interés para todos vosotros, con el fin de clarificar tan populares mitos acerca de lo que nos diferencia entre géneros, a la hora del sentir.

Raro pero cierto. Una mujer puede estar enojada varios días, en silencio y  con una “cara larga hasta el suelo” y el tan amado compañero no percatarse de todo lo que llega a pasar por tan femenina cabecita. Es más, si tras tantas cavilaciones, la chica se echa a llorar de repente, es probable que él se sorprenda sin entender a qué viene dicha explosión de sentimiento. Ante esto, ella se pregunta cómo es posible que un hombre no sepa reconocer señales tan evidentes en nosotras, mientras ellos, se quedan petrificados ante la complejidad de nuestro sentir.

Pues sí compañeras, así es y experimentos científicos lo demuestran. El cerebro femenino emocional tiene una habilidad innata para reconocer las señales no verbales de los sentimientos ajenos y no sólo eso, sino que además lo hace de manera rápida y detallada. Esto es; si nosotras observamos señales faciales o corporales, así como comportamientos extraños, somos capaces de captarlas al vuelo, cosa que no sucede en los cerebros masculinos, al menos no con tanta precisión. Pero vayamos más allá. Imaginemos que la susodicha de esta historia, llora porque intuye que su compañero le esconde algo y tras ver que el varón no es capaz de empatizar con su estado emocional silencioso, ella irrumpe en llanto mientras le pregunta por tal cuestión. Automáticamente, él mostrará determinadas expresiones en su rostro, que ella, en busca de la respuesta emocional a su pregunta, captará al instante. Curiosamente las neuronas espejo se harán presentes y el rostro de ella imitará innatamente las expresiones  de él. Los circuitos cerebrales se pondrán en marcha y ella empezará a sentir las emociones de él como si fueran suyas. De este modo, ella es capaz de identificar lo que él siente, incluso de  preeverlo sin que él aún tenga conciencia de ello.

Pero esto no termina aquí. Más bien, acaba de empezar. Ante la cuestión planteada por ella, él, empezará a dar una explicación y el córetx cerebral de la muchacha (lugar del pensamiento analítico) comprobará rápidamente si lo que dice es o no concordante con su tono de voz, gestos, etc.. En otras palabras; si algo tiene de experto el cerebro femenino es en leer caras, interpretar expresiones y gestos y quedarse con el más desapercibido matiz emocional. Parece que las investigaciones en el cerebro masculino, no demuestran lo mismo y esta aptitud, no se les da tan bien. Sobre todo en leer signos de tristeza y abatimiento. En palabras de Louann Brizendine; “los hombres, solo se dan cuenta de que algo va mal, cuando ellas se echan a llorar”.
Otra de las cosas a las que hace referencia esta autora es que las mujeres suelen quejarse de que el hombre tiene falta de sensibilidad emocional, mientras que los hombres se quejan de que ellas no se dan cuenta de que las aman. Está  claro, tenemos cerebros distintos.

¿Diferentes sentimientos viscerales?

Los sentimientos viscerales son estados emocionales y sensaciones físicas que envían un significado a ciertas áreas cerebrales. Los estudios demuestran, que las mujeres son capaces de percibir esto en cualquier persona de alrededor. Dicho de otro modo: saben captar la pena de un adolescente, saben identificar las ideas de un amigo fanfarrón o perciben que algo no va bien entre un matrimonio cercano… “la relación entre los sentimientos viscerales de la mujer y sus corazonadas intuitivas está fundamentada en la biología” ya que los resultados con escáner muestran que “las áreas cerebrales que siguen los sentimientos viscerales, son más grandes y más sensibles en el cerebro femenino” Como vemos, la intuición o el llamado “sexto sentido” existe de manera innata en ellas, desde su nacimiento.

¿Y ellos? Pues parece ser, que las sensaciones viscerales llegan en menor medida y su punto fuerte recae en el pensamiento racional. Curiosamente, Louann, nos cuenta, que suele ser común que el cerebro masculino reaccione ante una emoción, esquivándola a toda costa.

Para finalizar, no puede faltar el análisis del llanto, pues a mi parecer suele ser un tema interesantísimo desde el punto de vista biológico y psicológico. ¿Cómo captan los hombres y mujeres la explosión de lágrimas? No de manera sorprendente, cabe decir que el llanto de una mujer, llama la atención de un hombre, pero ciertamente les suele provocar gran molestia. Al no tener la capacidad para leer todas las señales emitidas por ellas, es probable que el hombre no entienda y reaccione ante las lágrimas con un “¿por qué lloras?” sin tener grandes aptitudes para el consuelo, en ese aspecto. ¿Y eso por qué? Las investigaciones han sugerido que como el cerebro de un hombre tarda más tiempo en captar el estado emocional ajeno, se impacientan, sin entender qué ocurre y que al mismo tiempo, no quieren gastar tiempo en comprender emociones. Por otra parte, se despierta la impotencia, ya que las lágrimas de una mujer despiertan dolor en un hombre y esto puede ser difícil de soportar. Ante ello, palabras como “va, ya está bien, o esto no es tan importante para que llores” descolocan a cualquier mujer.

En resumen; el cerebro femenino tiene la capacidad para averiguar las intenciones, pensamientos y creencias de otros, basándose en un diminuto indicio. A ellos les cuesta más poseer esta aptitud. Las mujeres, son expertas en sentir las sensaciones viscerales, mientras que ellos ganan en pensamiento racional. Finalmente, ellas, saben empatizar más ante las lágrimas ajenas. Ellos, las evitan y a menudo, no comprenden porqué suceden.

Bibliografía

El cerebro femenino. Louann Brizendine. 2008. RBA, Barcelona.


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