domingo, 24 de noviembre de 2013

LA ESCRITURA COMO MÉTODO TERAPÉUTICO



-          ¿Y qué es lo que usted siente?, escríbalo
-          ¿Eso sirve?
-          Empiece a intentarlo y ya me cuenta cómo le va

Aparentemente, escribir, puede parecer una práctica sin sentido. Uno está triste y coge un papel, volcando en él los más diversos sentimientos… ¿y qué?- se preguntan. Nadie va a leer tan variopintos sentimientos. Pero ahí reside el secreto. A veces no es necesario tener un interlocutor para sanar heridas. Escribir es un ejercicio, no solo terapéutico, sino cicatrizador de las más profundas  heridas del alma.

domingo, 17 de noviembre de 2013

EL PODER PSICOLÓGICO DE UNA MADRE


Mónica tiene 28 años y está saliendo con un chico de 37. Su relación, según describe, va viento en popa. Planea irse otro fin de semana con su pareja pero hay algo que la martiriza por dentro. Su madre, no aprueba esta relación por la diferencia de edad y angustiada comenta que debe mentirle cada vez que salen juntos. “No puedo más, yo sufro y creo que no hago nada malo pero no puedo enfrentarme a ella porque sé que la disgusto”

Dolores tiene 68 años, está casada y tiene una hija en el extranjero, a la que visitará próximamente. Su madre, siempre ha vivido con el matrimonio y ha sido participe de todas las decisiones que ha ido tomando Dolores. Casi siempre está participación ha sido en desacuerdo. Ahora decide acudir a consulta. La ilusión de ir a ver a su hija se mezcla con la desazón e impotencia de las opiniones de su madre. La cual, a pesar de ser mayor y gozar de un buen estado de salud, no aprueba que Dolores se marche unos días y la deje sola.

Gonzalo es homosexual y sus padres lo saben. Criado en un entorno religioso comenta; “Mi mamá me respeta, pero dice que debo pedirle a Dios que me ponga en buen camino, que lo mío es un pecado de los grandes”. Gonzalo llora mientras dice que no soporta decepcionar a su madre  y que incluso tal vez tenga razón.

Sonia tiene 47 años. Comenta que cada decisión importante que toma, debe comentársela a su madre. Si no, no se queda tranquila. Ha intentado cambiarlo pero dice que no puede. “Sé que es triste, pero lo que dice mi madre, me influye mucho, en todo y siempre necesito de su aprobación”

Diferentes edades, diferentes situaciones y diferentes géneros, pero con un punto en COMÚN; la opinión de una madre y su influencia psicológica. Alguien me dijo que “parece que lo que diga una madre, retumbe constantemente como un martillo en la cabeza” y sí, hay quien lo vive así. No todo el mundo, pero  por mi experiencia profesional, veo muchísimos casos en los que ese “poder” del que hablamos está patente de manera muy constante. Por ello, he decido escribir sobre ello. Con gran respeto a todas las madres, pero investigando qué hay detrás de tanta fuerza.