jueves, 21 de agosto de 2014

¿CÓMO CONDUCES? RELACIÓN ENTRE LA CONDUCCIÓN Y LOS RASGOS DE PERSONALIDAD


“otra vez se me ha llevado el coche la grúa”
“a mí nunca me han multado”
“se me ha cruzado un indecente y le he dicho de todo menos bonito”
“Me relaja conducir”
“me han quitado seis puntos del carnet de conducir”
“iba a comprarme un coche rojo, pero me decanté por el gris…”

La mayoría de cosas que hacemos delata nuestra manera de ser y/o estar. Por pequeña que sea la acción, elección e incluso silencio, a la hora de proceder ante cualquier situación, dejamos huella. No elegimos una manera de vestir en vano, al igual que tampoco dejamos al azar una manera de comportarnos ni relacionarnos con los otros. Con mayor o menor importancia, los pasos que realizamos para llegar a un fin, sea cual sea, dicen algo de nosotros. De esta manera hoy nos preguntamos; ¿qué dice de nosotros nuestro modo de conducir? Las normas de circulación son iguales para todos, sin embargo la manera en la que procedemos al volante es particular. Veamos el por qué.

Me llama especialmente la atención observar  el comportamiento de algunos sujetos mientras conducen. A algunos les inunda la calma, mientras que otros aceleran sin pausa. Hay quienes gritan por la ventana y hay otros que callados disimulan sus enojos. También hay quienes incumplen las normas, habiendo otros tantos que se mantienen obedientes. El aparcamiento no es para menos pues están los que meticulosos maniobran al milímetro y los contrarios que acumulan multas a mansalva. Todo ello es un conjunto de comportamientos que dejamos en la carretera y que tienen que ver con nuestra manera de ser.

Conducir, incluye sobretodo un proceso cognitivo pero a él se le suma otro de igual o más envergadura y este no es otro que el tipo de personalidad del sujeto, puesto que frente a situaciones inesperadas o que requieran de un tiempo de reacción rápido, no actuará igual un sujeto calmado que otro que tiende a ser ansioso. De la misma manera y frente cualquier incidente molesto, tampoco reaccionará igual una persona agresiva que otra que no lo es en absoluto. Los estudiosos sobre el tema han sacado conclusiones y existe más de una clasificación para denominar la relación entre conducción y algunos rasgos de personalidad. Expongo aquí las más relevantes, añadiendo mi pequeña aportación sobre el asunto y bautizándolas a mi antojo.

·         YO PREVENGO; ¿cómo creen ustedes que conducirá una persona previsora? Alguien que tiende a planificar, que es dada a la reflexión y que en su cabeza hay espacio para que surja un contratiempo inesperado, es alguien que sale de su casa veinte minutos antes de los diez realmente necesarios. Esta persona, al contemplar la posibilidad de un imprevisto, del tráfico abundante o de cualquier otra situación incontrolada, se tomará un tiempo de sobra para acudir al lugar deseado. Estos sujetos suelen ser inseguros y puede existir tendencia a la ansiedad. El miedo les hace ser normalmente prudentes a la hora de conducir y mantienen un estado de alerta constante para cumplir con las normas establecidas.

·         AQUÍ ESTOY YO; este tipo de personajes suelen “pisarte” el trasero del coche para que te apartes. Cambian de carril constantemente y alcanzan velocidades desautorizadas. Su ego les mantiene arriba en el pedestal de la carretera y se creen merecedores de que se les ceda el paso a cada segundo. Suelen ser personas egocéntricas e impulsivas. También tienen tendencia a  tener bajo control de impulsos, desinhibición, agresividad y suelen ser competitivas.

·         YO RESPIRO; aquí estamos delante de personas pacientes y tranquilas. No se angustian con facilidad y son amantes del buen quehacer. Suelen mantener la calma bajo situaciones de estrés y en ocasiones viven despreocupadas. Nada es tan importante como manejar la situación con serenidad y templanza.

·    YO NO ME RELAJO; estos sujetos se distraen fácilmente al volante y les cuesta mantenerse relajados. Mientras conducen sienten la necesidad de hacer más cosas a la vez y suelen mostrarse tensos. Se les relaciona con personas emocionalmente inestables, inquietas y creativas.

·         YO RESPETO; responsables en todas las áreas de su vida y en la carretera no puede ser menos. Este conductor cede el paso, da las gracias, aparca donde debe y es fiel a sus valores de vida. Suelen ser personas generosas y dadas a los demás.

 ¿Y qué decimos del modo en que se aparca el vehículo? Los obsesivos miraran que lo hayan dejado todo bien una y otra vez. Los despreocupados acumularán multas. Los paranoides desconfiaran de que alguien se los dañe. Los perfeccionistas lo alinearan al milímetro. Los egocéntricos maniobraran con exageración para ser admirados y los evitativos buscarán un lugar lejano, aunque ello suponga andar kilómetros…
Finalmente y por lo que respecta al color, es bien sabido que la elección cromática también revela parte de nuestra personalidad. No en vano, las aseguradoras de coches cobran diferentes precios dependiendo de si un color  es más llamativo que otro.

En resumen; el modo de conducir, la manera de aparcar, el tono de color  y el tipo de coche que elegimos hablan de características personales nuestras. STOP! O “ante la duda pararse” pero al sistema cognitivo le acompaña ese otro mundo único y personal que nos hace ser como somos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario