domingo, 4 de enero de 2015

¿ADICTOS A LAS PASTILLAS? : UN EXCESO DE SOBREDIAGNÓSTICO Y LA CRÍTICA AL DSMV


 

Las preocupaciones y dificultades de la vida, forman parte inevitable de la condición humana. Estar triste tras una decepción amorosa es normal, que un niño tenga una rabieta exagerada también, y sentir un alto grado de preocupación ante un evento importante, no es menos. Sin embargo afirmaciones del tipo; “este niño se mueve mucho, seguro que es TDAH”, “esta chica tiene una depresión”, “es que él es bipolar”... no solo son comúnmente oídas sino que además son ligeramente diagnosticadas. El concepto de normalidad, se ha vuelto confuso y la reciente publicación del DSMV, ha levantado una oleada de críticas, que han revolucionado el mundo de la psiquiatría.

Tras mi repetida lectura del libro; ¿Somos todos enfermos mentales?, escrito por el catedrático emérito del departamento de Psiquiatría de la Universidad de Durham, me he permitido escribir este post. Mi propósito tiene aquí una vertiente reflexiva. Como profesional de la salud mental y debido a la relevancia que supone, no he podido pasar por alto este tema. Un tema, del que tanto se habla y al que todos nos afecta ¿Estamos bajo un exceso de sobrediagnóstico? El autor del libro, nos desvela algunos secretos y pone en alerta roja a la diagnosis vaga.

Allen Frances, colaboró en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM) durante casi cuarenta años (fue parte del equipo directivo del DSM III y el IIIR y presidente del grupo de trabajo del DSM IV) Durante todo este tiempo conoció en profundidad los riesgos y las dificultades, de la biblia de la psiquiatría. Después de las añadiduras y los cambios que se han presentado en el DSMV, hace un llamado a la sociedad, diciendo; “!cuidado! Que nos estamos volviendo unos adictos a las pastillas” El célebre erudito pone encima de la mesa cifras dignas de mención. “Uno de cada cinco adultos de EEUU, consume al menos un fármaco para tratar un problema psiquiátrico; el 11% de los adultos y el 21% de las mujeres de EEUU, tomó antidepresivos en 2010, casi el 4% de los niños toma algún tipo de estimulante, el 4% de los adolescentes algún antidepresivo y el 25% de los internos de geriátricos han tomado antipsicóticos” Este médico asegura que hay una “sobredosis nacional de medicación”, afirmando que “el 6% de los ciudadanos es adicto a los fármacos”

¿Los culpables? Un pequeño cambió en la definición de un diagnóstico, aumenta en millones las personas con un trastorno. Las críticas al DSMV son claras y contundentes. Allen Frances, asegura que esta nueva clasificación “lleva la diagnosis psiquiátrica en la dirección equivocada, ya que creará nuevas epidemias falsas y favorece todavía más el abuso de medicación” También hace mención al médico de atención primaria quien, no puede, con sus siete minutos, hacer cierto tipo de diagnósticos. Por otra parte, “el negocio de la industria farmacéutica comercializa la enfermedad” y ha ganado la idea de que los fármacos todo lo curan.

Todo este conglomerado de factores ha llevado al exceso de la sobrediagnosticacion, afectando a personas sanas y no ayudando a los que realmente padecen un trastorno concreto y correctamente diagnosticado. “Los trastornos mentales deben ser diagnosticados, únicamente cuando su manifestación es muy clara, grave y cuando no van a curarse por sí solos” de manera contraria estamos cultivando una sociedad enferma, en gente sana.


En resumen; Allen da un aviso, de las graves consecuencias que trae el exceso de diagnóstico y la excesiva medicalización de la normalidad. Pone en duda, los trastornos añadidos por un DSMV polémico y advierte de la importancia de la especialización psiquiátrica. “Al pan pan, y al vino vino”, dice el refrán, yo digo que las etiquetas son peligrosas, que todos tenemos derecho a sentir tristeza, ira y demás frustraciones, y que la solución muy a menudo estriba en tratar esas emociones como tales sin llegar a patologizar. Cuando es necesario la administración de fármacos debe ser así pero no siempre es indispensable. ¿Somos todos enfermos mentales? Dice Allen, pienso que tenemos nuestras anormalidades dentro de la normalidad y que los que tienen enfermedad, son una minoría. Aboguemos por el bienestar de las personas, siendo profesionales en nuestro campo y hagamos una reflexión de lo que todo esto supone para cada uno de nosotros.

es más importante saber qué clase de persona padece una enfermedad, que saber qué clase de enfermedad padece una persona”

Hipócrates


Bibliografía

Allen Frances, “¿Somos todos enfermos mentales?” Barcelona. Ariel, (2014)

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