martes, 28 de abril de 2015

“PIENSO EN FORMA DE ICONO”: CAMBIOS PSICOLÓGICOS EN LA NUEVA MANERADE COMUNICARSE



…Y después del texto pongo una carita sonriente, o una triste o quizás una tímida…es más, puede que ni ponga palabras y con un solo icono baste para que mi lector capte el mensaje que quiero darle…Así de fácil resulta la escritura para muchas personas, desde que internet ha impuesto su nuevo lenguaje. Abreviaturas, iconos, símbolos y dibujos para expresar emociones, estados de ánimo, incluso situaciones y/o cosas. Parece que la protagonista del lenguaje (la palabra) poco a poco quede relegada a un segundo plano y una nueva manera de comunicación se imponga sin intenciones de retroceder. Ahora bien; ¿este cambio trae implícito una modificación en nuestra manera de pensar, de interactuar y de aprender? Veamos.

domingo, 19 de abril de 2015

"APRENDIZ DE TODO Y OFICIAL DE NADA" : CUANDO SE SABE TODO, ACERCA DETODO




"Yo no creo que la depresión exista. Uno está mal porque quiere..." -comenta Luis en un grupo de amigos. Su formación nada tiene que ver en salud mental, pero él opina. 

“Sin duda, el teléfono "X" es el mejor del mercado" -le rebate María a Cristina, cuando esta última es ingeniera de telecomunicaciones. 

"Es falso que haya crisis. El que quiere trabajar, trabaja" - agrega David en una comida familiar. 

Opiniones. Desde la ignorancia, desde la sabiduría popular, desde el desconocimiento convencido, pero siempre creyendo que todo se sabe. Verdaderamente, todos manifestamos nuestro criterio y al hacerlo creemos que estamos en lo cierto. Con más o menos razón, con más o menos argumento, pero lo que está claro es que no dudamos al exponer nuestras convicciones. Debatir (que no discutir) es positivo para la relación social. Promueve la interacción interpersonal, sostiene vínculos y refuerza el aprendizaje. Intercambiar puntos de vista y polemizar de manera constructiva, es una condición muy humana y aventajada. 

sábado, 11 de abril de 2015

“NO PUEDO TENERLO TODO” : LA VENTAJA DE PERDER.


                                            

Hay un dicho que dice “No se puede tener todo” ¿Cuantas veces lo habremos oído o mencionado? Estamos indecisos ante una elección y batallamos a “regañadientes” para quedarnos con la mejor opción. Sopesamos, volvemos a sopesar y todo y así a veces nos lamentamos. En otras ocasiones, deseamos que las cosas fueran perfectas y nos detenemos a argumentar en lo que nos falta, en vez de reparar en lo que sí tenemos. Y es que el ser humano, tiene tendencia a eso justamente, a fijarse en lo que queda por conseguir, en lo que no tiene o en lo que falla. De mientras, una voz (la de un amigo, la nuestra propia o la de la misma vida) nos dice; “todo, no puedes tenerlo”.