martes, 19 de mayo de 2015

ESCULPIENDO EL AMOR: CUANDO LA PRETENSIÓN ES CAMBIAR LA PERSONALIDAD DE UNA PAREJA.


Dos personas se conocen. Brotan chispas, estallan fuegos artificiales de colores y solo hay luz alrededor. No hay cabida para la oscuridad y la subjetividad se torna benévola, admirando lo más mínimo del amado. El enamoramiento se hace patente y la obsesión por el idolatrado nos deja algo así como idiotizados ante la magia del otro ser. El hechizo nos nubla la razón. Pero el cerebro es lo suficientemente inteligente como para despertar del encantamiento y un día (si todo va bien) el enamoramiento pasa a su segunda fase; la del amor. Esta es más real, más verdadera, menos embrujada y más realista. En este proceso convive la fascinación y la aceptación. O no. A veces (muy a menudo) la fascinación y la no aceptación. Cuando ocurre esto, se saca una especie de varita mágica. Objetivo: cambiar lo que no gusta del otro, moldear lo que en un principio embrujaba y ahora crispa. En definitiva; la pretensión, no siempre inconsciente de querer cambiar a nuestra pareja.

domingo, 10 de mayo de 2015

“VERDE QUE TE QUIERO VERDE” : LAS VENTAJAS PSICOLÓGICAS DEL CONTACTO CON LA NATURALEZA.


Verde que te quiero verde     
verde viento verdes ramas
el barco sobre la mar
el caballo en la montaña”

Constituyen los primeros vocablos del Romance Sonámbulo de Federico García Lorca.  Un poema, no solo exquisito en rima y léxico, sino también delicioso en contenido. El encabezado de su composición (“verde que te quiero verde”) es conocido por todos y ¿cómo será que nuestra asociación mental con ese color nos hace suspirar al llamado de la naturaleza? Una naturaleza que es la madre, que está ahí y que de manera más o menos consciente, recurrimos a ella cuando queremos escapar, huir o simplemente airearnos. No hay duda, el contacto con lo más puro de la vida, nos trae ventajas.