martes, 12 de abril de 2016

LA ACTITUD DE VIVIR EN EL PRESENTE




Hoy es hoy pero pocas veces hablamos de “ahora”. Quedamos con un amigo y le contamos que estamos bien, pero en nuestro discurso aparece el ayer y el mañana. Podemos por ejemplo explicar que recientemente hemos estado contentos o que esperamos algo con ilusión. Ambos sucesos, existentes o no, fluctúan en lo que ya ha pasado y en lo que vendrá. Si por el contrario le explicamos que estamos mal, de la misma manera nuestro lenguaje se basara en algo que ya ha ocurrido o en algo que tememos que suceda. ¿Dónde queda entonces el presente?