domingo, 29 de mayo de 2016

EL PUNTO Z: EL SIMBOLISMO PSICOLÓGICO DE LOS ZAPATOS EN LA MUJER



De tacón, de aguja, de plataforma, de cuña, planos…infinidad de tipos, modelos y colores engloban el intrigante mundo de los zapatos femeninos. Este complemento, es símbolo de sexualidad y poder y desde tiempos muy antiguos ha estado relacionado con el status social. Los romanos los regalaban en las bodas con la intención de entregar la autoridad y tras  siglos y siglos se ha  relacionado este objeto con el prestigio y la celebridad. Freud otorgó al zapato de tacón el valor del fetichismo, pero el tacón tiene también otras simbologías psicológicas. La moda se ha encargado siempre de presentar este complemento como indispensable a la vestimenta. En el caso del tacón realza la figura, desprende elegancia y sensualidad pero lo más importante es que representa gran parte de nuestra personalidad.


Cuenta el cuento, que el Rey se casaría con aquella doncella que calzara el zapato que cenicienta perdió en el camino. Envió a sus heraldos a recorrer todo el reino con un intento fallido. Tras una exhaustiva búsqueda fuera del castillo llegaron a  casa de la sirvienta muchacha y acertaron sutilmente al calzar el zapatito de cristal a la futura reina. Colorín colorado este cuento tiene mucho de psicológico y en especial por lo que refiere al calzado. 

El zapato, no en vano de cristal, representa la feminidad que atrae al monarca pero no sólo eso. Es una herramienta de control que le sirve al soberano para alcanzar su cometido. Embelesado por la belleza de la mujer, utiliza el único elemento que tiene para encontrar a su amor idealizado y ¿qué curioso que ese elemento sea justamente un zapato verdad? ¿Se imaginan una cenicienta sin zapato? No sólo no tendríamos historia, sino que tampoco tendríamos el punto clave que presenta este cuento; el zapato aquí es el  símbolo de la mujer, tan necesario para pasar de ser criada a ser reina. Es decir; para trascender en lo social y para posicionarse en el trono. Todo ello gracias a un zapato, símbolo también de deseo.

Como vemos, el cuento que todo el mundo conoce ya se encargó de mandar mensajes a las mujeres. Mensajes que tienen mucho de importante para la gracilidad y que han generado influencia en el mundo femenino a muchos niveles. A simple vista, un par de zapatos pueden parecer un complemento más pero nada más lejos de la realidad. Este elemento puede causar una verdadera adicción. Según las estadísticas, las féminas cuentan con una media de 19 zapatos en su armario aunque solo se pongan cuatro. Cada año compran cuatro más y  el 15% tiene más de 30 pares. ¿Qué se esconde detrás del gusto de adquirir tanto zapato? Añadir estatura, combinar elegancia, resultar más esbelta  y teóricamente una búsqueda de comodidad. Pero se hace difícil comprender este último aspecto cuando los centímetros crecen y crecen en algunas ocasiones y el pie tambalea en ese punto de apoyo. Detrás del ansia de adquirir y calzar zapatos se esconde la idea de demostrar feminidad y gran parte de la personalidad de una mujer. Poder y erotismo. Algunas mujeres han confesado que ciertos zapatos les dan seguridad y un aumento de autoestima.

Otras confesiones apuntan hacia lo sexy en el caso de los zapatos de tacón, hacia el reto de la conquista, hacia el dominio de sentirse mujer  y hacia la creencia de sentirse guapa. De la misma manera, ciertos modelos de tacón son un reclamo a lo puramente sexual. Especialmente los altos. Así lo explica la experta en sexualidad femenina, Sophie Bramly, en el documental ofrecido por la noche temática, Dios salve mis zapatos  Bramly  argumenta  que el pie arqueado encima de los zapatos de tacón imita la forma del pie durante el orgasmo. Aspecto inconsciente, que según ella desconocemos pero que la mente capta. En la misma línea opina el psicoanalista Serge Hefez, al hacer un equivalente entre el zapato y el pene. Considera que la manera en la que introducimos el pie en un  zapato de tacón estaría equiparado al  de la penetración.

Por otra parte, y tal como apunta el mismo documental, investigaciones neurológicas recientes han confirmado que existe una relación entre el sexo y los pies. La explicación radica en la corteza cerebral y en la comunicación que se da en los receptores sensoriales de los pies y los genitales, lo que confirmaría que un zapato puede ser muy estimulante.

Dejando lo sexual a un lado y siguiendo con lo psicológico, los estudios demuestran aspectos como mínimo curiosos. En primer lugar, la investigación realizada por la Universidad de Kansas, afirma que se pueden predecir con bastante exactitud, características personales de alguien, según el tipo de calzado que lleve. ¿Botas, botines,  zapatillas, tacones…? Con un 45% de precisión, los participantes del estudio podían acertar el sexo, los ingresos, la edad, así como otras características relevantes.

En segundo lugar, también fueron capaces de atribuir  rasgos de personalidad tales como la amabilidad, la inseguridad y la ansiedad. ¿Son los que usan botas altas menos amables y menos simpáticos? Eso dice, el profesor Gillath en este estudio. También añade que los tacones altos denotan una emocionalidad poco estable y las botas una personalidad testaruda. Más extraña es la conclusión que hace con el color del calzado y la ansiedad. Contra más color menos ansiedad, según postula Gillath. ¿Resultados verídicos...?

Lo que sí está claro es que cuando hablamos de zapatos, no sólo hablamos de comodidad. Detrás de este complemento que utilizamos a diario se esconden mensajes. Siempre se ha dicho que la limpieza de los zapatos habla de la persona que los lleva puestos. De la misma manera influye la forma, el color y el modelo. ¿Calzamos igual para una ocasión que para otra? ¿Acudimos en zapatillas a un cóctel de gala? ¿Por qué las revistas donde aparecen mujeres desnudas siempre las calzan con altos tacones? Cenicienta no hubiera existido sin su zapato de cristal y la relación de bidireccionalidad que se establece entre hombre y mujer a través del zapato tampoco sería posible.

En resumen; el zapato para la mujer es símbolo de independencia femenina, representa belleza, representa una tendencia determinada, representa poder y elección. La mayoría de mujeres cuidan sus zapatos como oro en paño. Por comodidad, porque sí o porque un día me los pondré…Complemento tan delatador como poco discreto. Al igual que un bolso, es para ellas símbolo.

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