sábado, 18 de junio de 2016

¿SON PERJUDICIALES LOS ROCES COTIDIANOS QUE SE DAN EN LA PAREJA?




Ella dice;  “estoy lista en dos minutos” y no lo está. Él se calla pero se irrita.
Él dice; “ahora recojo los calcetines” (que andan tirados en el suelo). Ella se calla, sabiendo que el “ahora” durará una semana.

Él piensa; “¿por qué siempre tarda tanto en vestirse?, volvemos a llegar tarde”
Ella piensa; “¿cómo se puede ser tan desordenado?, “si viene alguien y ve los calcetines en el suelo…”


Irritaciones cotidianas entre las parejas, que van y vienen y que quedan ocultas, dichas y  entre dichas entre bromas, seriedades y sarcasmos. Él se queja de ella, ella se queja de él. Ahora bien, estas irritaciones ¿suponen un peligro para la relación? Jean- Claude Kaufmann, sociólogo experto en relaciones de pareja asegura que no. Es más; son un signo de buena salud y mantenimiento de la misma, siempre y cuando no se caiga en patologías, estén bien expresadas las quejas y se utilice el humor para enfrentarse a las mismas.

martes, 7 de junio de 2016

¿QUÉ ES EL PENSAMIENTO MÁGICO?





“Sé que suspendí el examen porque no llevaba mi bolígrafo preferido”

“Voy a apostar por el número 3, sino sale es porque el premio no era para mí, porque todo lo bueno que me sucede conlleva este número”

“Si el día que me asciendan en la empresa llevo algo de color rojo, es que ascenderé continuamente en esta empresa, sino es que solo me ascenderán una vez”

“me pasa todo esto que me pasa porque alguien me ha echado un mal de ojos, porque está claro que no puede ser que yo tenga tan mala suerte”

Hace algún tiempo escribí sobre la superstición, la suerte y la mala suerte Hoy quiero hablaros de algo relacionado; se trata del pensamiento mágico. En los ejemplos arriba expuestos tenemos un tipo de pensamiento de estas características. Pensamientos que escapan a la lógica pero que “nos sirven” para defendernos y justificarnos ante algo que no controlamos, ante algo de lo que huimos responsabilizarnos y ante algo que no queremos acabar de decidir por nosotros mismos. De este modo ingeniamos creencias que nos apaciguan.