domingo, 13 de noviembre de 2016

DELIRIO EROTÓMANO: LA RELACIÓN FICTICIA

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Daniel está enamorado de Carla. Según él, mantienen una relación amorosa que conlleva confianza, pasión y ternura. Según comenta, la relación no es sólo duradera sino que él aspira a que dure para toda la vida. Hasta aquí nada hay de raro. Estamos ante el relato de un hombre que convencido, expresa el amor por una mujer. Pero lo que parece normal se torna bien extraño, cuando en realidad esa relación es inexistente y solo está viva en la imaginación de un individuo.

La erotomanía o delirio erotómano consiste en la creencia delirante de ser amado por una persona que no se conoce o se conoce muy poco. Persona que es prácticamente inexistente en la vida del sujeto y generalmente de una posición social superior. El sujeto que padece el delirio está convencido de que su “amado” se comunica a través de él mediante un lenguaje secreto y sutil. El erotómano sostiene esta fascinación idealizada creyendo que mantiene una relación con su inventada persona.

Este trastorno es una forma de Psicosis, difícilmente irrebatible para quien la padece, ya que al tratarse de un delirio permanece como idea mentalmente fija. El delirio erotómano se relacionaba con las ninfomanías pero fue en el año 1942, cuando el psiquiatra Clérambault lo atribuyó en la clasificación de los delirios del amor patológico Un síndrome pasional mórbido, según el autor, sin descartarse un tipo de delirio interpretativo (paranoico) en su fase más inicial. Hay reivindicación, pretensión y elección del objeto (sujeto) amoroso, invisible a los demás. Esta reivindicación sostiene la idea proyectada haciendo que se luche por ella y caiga en irritabilidad y agresividad cuando se intenta deshacerla.

El erotómano justifica  la ausencia de estímulos y respuestas del ser amado, alimentando continuamente su delirio. Según Clérembault , la erotomanía pasa por tres estadios; estadio de esperanza, estadio de despecho y estado de rencor.

Empieza con la pasividad del sujeto inicial, creyendo que el objeto de amor ha comenzado. Para él, el objeto (la persona) no puede tener un valor sin su pretendiente, no puede ser dichoso ni ser amado por otro. Mantiene conversaciones indirectas con el objeto, a través de símbolos y mensajes. El enfermo cree que la persona le ama con incondicionalidad, aunque note su indiferencia (justifica la ausencia de respuestas con afirmaciones del tipo “no habrá podido contestarme o no quiere aceptar que me ama de verdad”). El erotómano vive esta fase con manía (si la persona inventada se trata de un cantante puede pensar que todas sus letras van dirigidas a él) Luego viene una etapa de frustración, creyendo que el objeto se ha burlado de él (“no me hace caso” o “me es infiel” ) y finalmente puede pasar a la conducta de agresión.

Este tipo de delirio puede presentarse en los trastornos afectivos, orgánico-cerebrales, o esquizofrénicos. Suele darse en mujeres, mayores de 30 años pero también en hombres (he visto algún caso).  Se ha relacionado la erotomanía con rasgos de personalidad sensitivo-paranoides (aislamiento social  e inhibiciones sexuales) Suele tratarse con antipsicóticos para disminuir los pensamientos delirantes, todo y que es difícil que el enfermo admita el delirio.

Bibliografía

Las nuevas adicciones. Francisco Alonso –Fernández, Madrid, 2003. Ediciones TEA

Psicopatología del delirio y la paranoia. Erotomanía de Clérambault. https://sites.google.com/site/jldiasahun2/erotoman%C3%ADadecl%C3%A9ramabault

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