martes, 6 de diciembre de 2016

¿ERES SAPIOSEXUAL?


Es muy difícil saber porque nos atraen unas personas y no otras. Varios factores nos  impulsan a una adherencia determinada. Factores biológicos, psicológicos, culturales…hacen que el ser humano se decante hacia uno de sus semejantes. En varios post he hablado sobre alguno de dichos componentes. Hoy, sin restar importancia a la dopamina, la noradrenalina, al cómo aprendimos amar de pequeños o a nuestros deseos más inconscientes, quiero hacer hincapié a las personas que sienten atracción por la mente. Son los llamados sapiosexuales o lo que es lo mismo; los que sienten atracción por la capacidad intelectual.


Ciertamente y tal como he mencionado en las líneas anteriores, intervienen muchos elementos a la hora de sentir un agrado especial por alguien. Sería absurdo afirmar que un solo componente es determinante pero hay algunos que tienen mucho poder a la hora de impulsar la motivación de la atracción. El sapiosexual se define por sentir afiinidad y excitación por la inteligencia de otra persona. Aquí el principal protagonista es el intelecto.

Conversaciones interesantes de diferente índole (política, arte, literatura, filosofía, cultura…) que  invitan a la reflexión y el aprendizaje suponen un desafío seductor para los sapiosexuales. Dicho de otro modo; el proceso de atracción sexual se desarrolla mediante un vínculo mental.

Los individuos que sienten este tipo de atracción sexual suelen ser personas que huyen de la superficialidad, que se estimulan a través de la conversación y el diálogo y que persiguen la novedad. Hay que aclarar que el hecho de ser sapiosexual no quiere decir que no se tengan en cuenta otros elementos como el físico, la proximidad, la personalidad u otros.

¿Más mujeres que hombres?

Según apuntan los expertos sí. Por una cuestión biológica, hay más mujeres sapiosexuales que hombres. Esto es debido a las diferencias cerebrales en las que los hombres son sexualmente más visuales. Pero hay más. Las féminas también tienden a decantarse más por la inteligencia de los hombres ya que eso les asegura mayor capacidad de resolución de conflictos, mayor seguridad y mayor protección.

Todo y así cabe decir que el concepto de sapiosexual (relativamente nuevo) es una mera etiqueta, ya que en realidad el órgano sexual por excelencia ha sido siempre  el cerebro. Como seres sociales, sentimos la necesidad de rebautizar tendencias y redefinir conductas. No es extraño que una conversación inteligente invite al deleite. 😉

2 comentarios:

  1. Me encanta, gracias, pensé que sería la única que sentía así, yo creía que era bisexual, porque me gustan tanto hombres como mujeres, pero leyendo esto, es verdad, lo que me gusta es la mente, he llegado a pensar que me estaba volviendo asexual, y ahora creo que no que simplemente no me gustan esos encuentros superficiales en los que se da demasiado valor a la atracción física, y también me he dado cuenta de que busco siempre o me arrimo exactamente a aquellas personas con quienes puedo hablar de multitud de cosas y que además también les interesen, no he encontrado muchas, pero sigo en la búsqueda :)

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