LOS COMPAÑEROS DE TRABAJO: UN PUNTO MÁS QUE IMPORTANTE PARA ACUDIR A TRABAJAR

By Núria Costa - octubre 20, 2018



Lunes; de sol a sol trabajo, martes de sol a sol trabajo, miércoles ídem, jueves más de lo mismo y viernes igual pero un poco menos. Así es el tiempo para la mayoría de la gente. En cantidad, el mayor tiempo de la semana se pasa en el trabajo. En ese tiempo cada uno ES porque a mi modo de entender, en el trabajo no se está sino que principalmente se es. Ciertamente uno reproduce roles y se comporta  de maneras distintas en casa que en la oficina pero todo y así sigue teniendo su personalidad que la lleva a todas partes y aun y sin querer todo el mundo la enseña. De este modo, en la plantilla, todos los empleados saben que Paco es reservado, que Beatriz es espontánea, y que Carlos es empático. Pero hay más. Por una cuestión psicosocial también los compañeros saben que a pesar de que Paco no cuente nada de su vida, algo le anda pasando últimamente pues se le ve triste. Pasando unas ocho horas diarias con nuestros compañeros los acabamos conociendo y con ellos, a pesar de no haberlos elegido, también acabamos conociendo algo sobre sus vidas, sobre sus problemas y sobre sus alegrías. Si por ejemplo Pepa está embarazada difícilmente ocultará no solo su barriga, sino la circunstancia que envuelve esa nueva vida. Todo este amasijo de observaciones, de conductas y de comportamientos, conlleva opiniones, alianzas o desavenencias y es que a pesar de ir a ganarnos el pan, consecuentemente nacen vínculos (sean del tipo que sean) ¿quiere ello decir que las relaciones laborales se convierten en puras relaciones interpersonales? Está claro, pero ¿y eso que implica? ¿es esto positivo a nivel individual? ¿Cómo nos afecta el hecho de tener buenos compañeros de trabajo?


Según mi modo de entender y por mi experiencia profesional, me atrevo a decir que la mayoría de consultas psicológicas se resumen en tres motivos; las relaciones de pareja, la familia y/o amigos y el trabajo. Se dé ansiedad, depresión, frustración o felicidad, la realidad es que los vértices se suelen mover en estas  grandes áreas de nuestra vida.

Sin duda en el trabajo es un puntal muy importante para nosotros y sin duda también, en él hay socialización, pues normalmente trabajamos en grupo. Para ello la comunicación y la interacción son básicas. Esto conlleva que en al ámbito laboral surjan muchísimas cosas de cada uno de nosotros, desde inseguridades, hasta miedos, pasando por celos, fortalezas y debilidades. Todo ello lleva acarreado refuerzos de tipo social que nos ayudarán o no a dar lo mejor  de nosotros. La complejidad de las relaciones interpersonales en el trabajo no dejan espacio para que aquí sean lo suficientemente explicadas pero hay rasgos generales que podemos exponer.

EL GRUPO, UN MOTIVO PARA IR O NO IR CONTENTO AL TRABAJO
Que te guste lo que hagas no tiene precio a la hora de levantarse. Que el sueldo sea bueno es un gran motivo de satisfacción. Que el jefe sea competente y de buen carácter favorece nuestros días pero que los compañeros con los que trabajamos día tras día sean cordiales y fomenten buen ambiente, es una motivación más que importante no sólo para estar a gusto y en paz, sino también para aumentar la productividad y ser más y mejores en nuestra vida personal. Más allá de los beneficios empresariales hay algo que nos llevamos nosotros y esto es un montón de ventajas personales que consecuentemente nos influyen en nuestra persona.

·         Aumento de la creatividad y el aprendizaje
Nuestra creatividad y aprendizaje no solo depende de nuestras competencias e inquietudes también dependerá de con quién nos relacionemos. Si nosotros nos rodeamos de compañeros que nos hacen sentir bien, tendremos más capacidad de aprender y de ser creativos.

·         Reducción del estrés
¿Quién no ha llegado a casa contaminado de emociones tóxicas por un compañero de trabajo alguna vez? Rodearse de buenos compañeros y tener armonía con ellos, reduce mucho el estrés. Hace que nuestra vida personal esté en sintonía y que podamos proseguir sin tensión nuestros quehaceres fuera del horario laboral.

·         Aumento de la autoestima
Nuestra autoestima se fortalece teniendo buenos vínculos laborales.

·         Aumento del respeto y la empatía
Hay un efecto “rebote” teniendo buenos compañeros en nuestro trabajo. Este efecto es el de fomentar el respeto con los demás, ser más empáticos y comprensivos incluso fuera del trabajo.

·         Motivación para trabajar
Hay muchos motivos que nos hacen entrar al trabajo con una actitud u otra pero cuando uno de esos motivos radica en las relaciones que mantenemos con los compañeros, nuestras ganas de ven fortalecidas o por el contario debilitadas. Llevarse bien con los compañeros nos da un “plus” importante a nuestra motivación.

·         Fortalecer vínculos personales e interpersonales
¿Quién no ha sacado un buen amigo de aquel trabajo…? A parte de desempeñar nuestras capacidades laborales, podemos ganar vínculos para nuestra vida personal.

·         Bienestar
Tener buenas relaciones laborales hace que nos sintamos mejor en todos los aspectos de nuestra vida.

En resumen; tener buenos compañeros en el trabajo es un punto determinante a la hora de vivir. No solo de trabajar sino de sentirnos mejor y ser más productivos. Si por el contrario, nuestras relaciones laborales nos dejan vacíos y nos hacen sentir incompetentes, nuestra vida fuera de lo laboral se verá resentida. Sentir que uno tiene un buen ambiente de trabajo, nos da más ventajas que desventajas. Pues “no solo de pan, vive el hombre…”

Núria Costa
Psicóloga. 

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