domingo, 30 de junio de 2013

NO SIN CONEXIÓN A INTERNET: "FOMO", EL SÍNDROME DEL MIEDO A PERDERSE ALGO


Le dedico este post a mi gran amigo Toni, quien me ha propuesto hablar sobre este tema y el cual considero digno de mención. Espero que resulte de interés para todos vosotros.


Susana y Carlos están “solos”, tomando un café. Mejor dicho, Susana y Carlos están solamente acompañados de un café y de sus correspondientes smpartphones. La conversación fluye, pero un pitido o una vibración procedente de alguno de los bolsillos de ambos, interrumpen frecuentemente dicho diálogo. Facebook, twitter, instagram, linkendin, whatsapp…avisan de las nuevas noticias que suceden fuera del idílico bar donde se han encontrado. ¿Qué estará pasando ahí afuera? ¿Qué novedades estarán contando sus amigos en Facebook? ¿Quién reclama por whatsapp?...La curiosidad y la inquietud ganan, haciéndose casi inevitable mirar el teléfono de manera constante.  Y es que parece que esto se está volviendo tan integrado en nuestras vidas que ya hay un nuevo síndrome psicológico para definirlo. Así lo han determinado los expertos; FOMO (fear of missing out) y el cual traduciríamos como miedo a perderse algo

En menos de una década se ha revolucionado el tan importante mundo de la comunicación. Accedemos a mensajes que entran, salen y que nos dejan ver fotos. Podemos saber localizaciones, leer noticias, conocer el estado de las últimas conexiones de nuestros amigos y un sinfín de novedades que nos informan reiteradamente sin pausa. De mientras, parece que todo sean ventajas y que este nuevo acceso al contacto virtual nos dé un conocimiento del que deberíamos sentirnos satisfechos. Pero la otra cara de la moneda se instaura, haciendo que la curiosidad sea más fuerte que cualquier otra cosa que estemos haciendo. Lo que se traduce, no solo en una dependencia constante sino también en incertidumbre. ¿Habrán hecho bien en quedar Susana y Carlos o tal vez en algún momento duden porque se les ha presentado un nuevo evento más importante?

Dan Ariely, profesor de Psicología en la Universidad de Ducke, habla de este nuevo síndrome, en un artículo publicado en el New York Times. Dicho autor, afirma que tememos haber tomado una idea equivocada, sobre cómo pasar nuestro tiempo. Él mismo, constata que la inmediatez de la información, a través de las redes sociales y otros canales hacen dudar al individuo sobre si realmente deseaba  hacer lo que se había propuesto o hubiera preferido otra actividad distinta, accesible en tiempo real. Por otra parte, nos habla de los sentimientos negativos que pueden llegarse a presentar cuando se entra en la comparación social. Y esto lo argumenta con un ejemplo sencillo pero nítido. “Ver en facebook que tu amigo lo pasó genial este fin de semana, mientras yo no salí porque debo pagar una hipoteca”. A groso modo, puede resultar exagerado pero el problema es que el flujo de actualizaciones sobre lo que hacen los demás es tan constante, que esto puede llegar a generar angustia.

Otra visión interesante, es la de Herry Turkle, profesora en el instituto de Tecnología de Massachusetts, quien afirma que nuestra relación con la tecnología es todavía muy inmadura y que dicha relación  y el sentimiento de conexión constante a Internet influye poderosamente en nuestras vidas. Tanto es así que influye en nuestras decisiones, nuestro estado de ánimo y nuestras emociones.

Parece ser que, de esta manera hemos llegado al FOMO, “el miedo a perderse algo” y que dicho síndrome cursa con ansiedad, irritación, sentimientos de exclusión, arrepentimiento y  tristeza. Esto es; puede inducir y provocar multitud de emociones, con solo conectarse a internet.

Repleta de actualizaciones, avisos y mensajes, la pantalla del móvil resulta tentadora. El lugar que han escogido Susana y Carlos para la cita es realmente acogedor, pero ambos se han asegurado antes de entrar, de que el sitio dispusiera de suficiente cobertura. No vaya a ser que pierdan la conexión durante un rato y con ella multitud de información… A pesar de estar en un momento social donde el acceso a la comunicación es tan accesible, es quizás el momento social donde menos nos comunicamos. Para reflexionar…

Bibliografía

Feel like a Wallflower? Maybe It’s Your Facebook Wall. Jenna Wortham.The New York Times. 2011. http://www.nytimes.com/2011/04/10/business/10ping.html?_r=0


2 comentarios:

  1. Yo pienso que si ambos están más pendientes del móvil que de ellos mismos es porque realmente no les apetecía tanto verse. Yo suelo estar bastante pendiente del móvil, pero si ando con gente de reuniones sociales lo dejo a mano por si hay llamadas urgentes pero paso de estar revisando whatsapp, facebook y demás redes sociales. Si hago eso, es que me estoy aburriendo.

    Muy interesante (otra vez)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buena reflexión! gracias por tus comentarios y reflexiones Ana
      Saludos!

      Eliminar